Papel, tinta y verso…

Enrique Flores Amastal/ Ciudad de México

Si un día me dejas

Sí un día dejas de amarme, lloraré,

no tu partida, no, sino mi incapacidad

de retenerte; quedaré vacío, austero.

Tú serás el sueño de un extraño

y en sus pupilas vivirás el momento,

pero mis heridas sentimentales

abrirán un nuevo camino.

En noches de soledad te buscaré

la mirada en el cielo estrellado

testigo de tu lejanía, y para consolarme

diré: Tuyo es el universo.

Se convierten en lluvia

Cuando los sueños son intensos

se convierten en lluvia

se escapan por los ojos

en forma de llanto.

El silencio lo sabe todo

nos envuelve delicadamente

nos conforta, nos protege,

entonces el llanto se convierte

en nube.

Así, así besaré tus labios

con la angustia adolescente

de no saber cómo hacerlo,

pero con esa nula experiencia

me entregaré a la vida,

y nuestros ojos se cerrarán

para soñar despiertos.

Viaje

El mundo seguirá girando

y aquellos que toman café a las siete,

lo harán a la misma hora.

La roca seguirá siendo roca,

la noche llegará puntual,

como lo hace ahora,

pero nosotros no estaremos

para nombrarlos.

El lenguaje, creará nuevos morfemas

con los grafemas conocidos,

para nombrar lo existente.

Con el éter cósmico seremos uno,

hermanos como si nuestro origen

fuera un mismo matraz,

aquel donde lo imposible,

se hizo posible y surgió

el Universo.

Enrique Flores Amastal

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