Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Un alto en el camino
Un alto en el camino,
un momento de reflexión,
un momento de soledad
donde solo se escuchen
los latidos del corazón
y la memoria
traiga los recuerdos
a la conciencia.
¡Estoy en la recta final!
¿Qué hice con la vida
que me concedieron?
¿Fui feliz con los hechos
que impulsé, viví y trabajé?
Hubo soledad en el camino,
la noche se prolongaba
con la vida en lucha
y bajo la almohada EL OLVIDO.
Elizabeth
Elizabeth, me gustan tus ojos
tus cabellos y tu indiferencia,
tus labios silenciosos,
húmedos y seductores,
prometen un mundo de colores,
Elizabeth, como la laguna de
Bacalar.
El Internet es mágico
pero no puedo tocarte;
volvamos a lo antiguo
caminemos el bosque
y bajo la sombra
de los árboles besarte.
Ceiba
Ve, visita una Ceiba
y te contará su historia,
siéntate y escucha,
disfruta de su presencia
y dialoga con ella;
es sagrada y generosa,
bajo su sombra floreció
la palabra, se formó el verso
y finalmente el poema.
La ceiba guarda secretos
aconseja a los amantes,
y se yergue majestuosa,
virreinal y moderna.
Enrique Flores Amastal










