Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Pasos que no ven
Camina sin notar mi presencia,
sin darse cuenta que su sombra,
en mis ojos, reposa sin ausencia;
y mi corazón late presuroso,
esperando que no note mis pisadas,
ni mi absurda forma de respirar el aire que deja.
¡Miro, veo y admiro
esos ríos de chocolate que se deslizan por su rostro!
Observo, contemplo y diviso
ese dulzor miel de sus ojos,
donde el sol se derrite y las estrellas descansan.
Cada parpadeo se vuelve un suspiro robado,
cada sonrisa se convierte en un cálido abrazo,
cada pensamiento mío… ¡Dios mío!
¿Cómo sé si me he enamorado?
Quizás sea el eco de su sonrisa,
o la forma en la que sus ojos por poco me miran,
como si su alma se asomara,
pero no llegara a tocar la mía;
como un sueño que se desvanece justo antes de despertar,
dejando la sensación de que algo pudo pasar.
Y, a lo lejos, me oculto, me guardo y me contengo,
de perseguirte todo el día,
y de enamorarme,
de lo poco o mucho
que me has dejado conocerte,
como una historia que se escribe en silencio,
pero que se ama sin prisa, ¡sin misterio!
Noche estrellada
Si tú miraras al cielo,
yo miraría a las estrellas.
Si te perdieras entre los soles,
te buscaría en las brisas que deleitan la noche.
Si este momento tuviese un nombre,
eterno sería el instante en el que el alma te reconoce.
Si tu voz danzara en pinceladas,
Van Gogh sería mi nombre.
Si tus pasos fueran tenues,
serían compás de un cuadro sin marco.
Si tus ojos fueran constelaciones,
serían mi cielo en todas sus pulsaciones.
Y si el tiempo se detuviera en tu risa,
esta noche sería mi premisa;
en la que tomas mi mano,
nos miramos, y caigo en cuenta
que La noche estrellada no reposa en un mural,
sino en tu alma, ¡como un abrazo abismal!
Hoy somos uno y uno
Quisiera decirte todo y nada al mismo tiempo,
pero mi corazón palpita con solo verte.
Quisiera abrazarte cada segundo,
pero mi mente susurra tu nombre,
y mi alma se entrega en este mismo momento.
Bajo la luz de las estrellas,
y las promesas de nuestros versos,
hoy me convierto en tu desvelo,
y tú te vuelves mi consuelo.
Mírame a los ojos, dime qué es lo que quieres.
Toma mi mano y guíame por el sendero de tu mente.
Acepta mi corazón, que tuyo ya es,
y muéstrame una vez más
el porqué de sellar contigo este amor que me estremece.
Ayer fuimos dos enamorados,
hoy somos uno y uno,
y si la vida nos lo permite,
seremos un siempre oculto entre los pliegues de los versos,
y las rimas de nuestros silencios.
Silencios compartidos
He sentido tu alma antes que tu nombre,
como si, en algún rincón del tiempo,
nos hubiéramos encontrado, pero perdido al mismo tiempo.
No te conozco, no me conoces, pero nos entendemos.
Tu mirada atraviesa la mía y mi corazón arde en un fuego sin nombre,
un fuego que no quema, pero consume.
Nos hallamos en silencios compartidos,
en palabras jamás dichas, pero siempre sentidas.
Como si el universo jugara con nosotros,
como si este encuentro estuviera escrito antes de existir.
El presente es un misterio, el futuro, incierto.
Y, sin embargo, aquí estamos,
viviendo el hoy,
como quien revive una historia
que tal vez ya terminó.
El revuelo de amarte
Creo que me he enamorado de tu sonrisa,
creo que me he enamorado de esos suaves encuentros,
y, sin duda, de un amor tan intenso.
Creo que han sido tus dulces labios,
y el intento de abrazarnos cada que podemos,
como si quisiéramos comernos el mundo entero,
o tal vez llenarnos de un afecto tan sincero.
Puede ser que hoy te encuentre en mis sueños,
o que mañana solo seamos dos simples compañeros,
pero, sin duda, en el presente te espero,
y ojalá me ames con tremendo revuelo.
No te prometo calma ni destino cierto,
pero sí un corazón abierto y sincero,
porque cuando el amor prevalece,
todo lo demás simplemente desaparece.
Sobre la autora
Sofia Avelar es una escritora y poeta chiapaneca de 18 años. Es coautora del libro Viviendo Entre Dos Mundos: El viaje de la bipolaridad, una obra que invita a explorar la intensidad de las emociones y la complejidad de la experiencia humana. Su poesía refleja sensibilidad, introspección y una mirada única sobre la vida, y actualmente trabaja en un nuevo poemario que promete seguir conectando con los lectores a través de palabras cargadas de emoción y creatividad.










