¿Quiénes construyeron las pirámides de Teotihuacán en México?

Debate / Carlos Narvaes

En el valle de Teotihuacán, a unos 50 kilómetros de la actual Ciudad de México, se encuentra una de las ciudades más impresionantes de la América prehispánica. Sus enormes pirámides, avenidas ceremoniales y complejos religiosos, continúan siendo objeto de estudio y fascinación para arqueólogos e historiadores de todo el mundo.

Sin embargo, pese a décadas de investigaciones, todavía persiste una de las grandes incógnitas de la arqueología mexicana: ¿quiénes construyeron realmente Teotihuacán?

Las grandes estructuras de Teotihuacán

La ciudad alcanzó su máximo esplendor entre los años 200 y 550 d.C., convirtiéndose en una de las urbes más grandes del mundo antiguo, con una población estimada de entre 125 mil y 250 mil habitantes.

Pirámide del Sol

La Pirámide del Sol es la estructura más emblemática del sitio arqueológico. Tiene aproximadamente 75 metros de altura y una base cercana a los 225 metros por lado. Su construcción comenzó alrededor del año 100 d.C. y requirió un nivel de organización monumental para movilizar materiales y mano de obra.

Investigaciones recientes indican que fue edificada sobre una cueva artificial considerada sagrada, lo que refuerza su carácter ceremonial y astronómico.

Pirámide de la Luna

Ubicada al norte de la Calzada de los Muertos, la Pirámide de la Luna presenta múltiples etapas constructivas. Excavaciones han encontrado cámaras rituales y restos de sacrificios humanos y animales asociados a ceremonias religiosas.

Templo de Quetzalcóatl

El Templo de la Serpiente Emplumada destaca por sus relieves de cabezas de serpiente y por un sistema de túneles subterráneos descubierto en las últimas décadas. En ellos se localizaron ofrendas de jade, obsidiana, conchas marinas y restos rituales.

Cómo fueron construidas

Los teotihuacanos utilizaron materiales volcánicos locales como tezontle, andesita y adobe. Las pirámides fueron levantadas mediante sistemas de relleno interno contenidos por muros de piedra, posteriormente cubiertos con estuco y pintados con colores vivos.

Todo el trabajo se realizó sin herramientas metálicas ni animales de carga. La movilización de toneladas de piedra dependió completamente de mano de obra humana, palancas, cuerdas y canastas.

Especialistas estiman que solo la Pirámide del Sol pudo requerir entre 10 mil y 20 mil trabajadores durante varios años de construcción. Además, las canteras principales se encontraban a más de 10 kilómetros de distancia, lo que evidencia una organización estatal altamente sofisticada.

El gran misterio: ¿quiénes eran los teotihuacanos?

Aunque Teotihuacán fue una de las ciudades más poderosas de Mesoamérica, todavía no existe consenso absoluto sobre la identidad étnica de sus habitantes.

Las principales teorías apuntan a que la ciudad estuvo conformada por una población multiétnica integrada por otomíes, nahuas, zapotecos, mayas y otros grupos migrantes del centro y sur del actual México.

Los arqueólogos también descartan antiguas hipótesis que atribuían la construcción a los toltecas, ya que esa civilización apareció siglos después del abandono de Teotihuacán.

Uno de los elementos más intrigantes es la ausencia de inscripciones claras o representaciones de un gobernante dominante, lo que ha llevado a algunos investigadores a proponer que Teotihuacán pudo haber funcionado bajo un sistema colectivo o teocrático.

Tecnología moderna busca respuestas

Actualmente, nuevas herramientas como el georradar, el LiDAR y los análisis isotópicos permiten explorar túneles, estructuras enterradas y restos humanos sin dañar el sitio arqueológico.

Investigadores del INAH y especialistas internacionales consideran que estas tecnologías podrían revelar información decisiva sobre la organización política, la alimentación, el comercio y el origen de los habitantes de Teotihuacán durante los próximos años.

A pesar de los avances científicos, las pirámides continúan envueltas en misterio. Más de 1,800 años después de su apogeo, Teotihuacán sigue siendo uno de los mayores enigmas arqueológicos del continente americano.

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