Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El punto más álgido aún no se ha alcanzado. Espero que acaezca como la gripe española, que después del tercer año, el virus perdió infectividad.
Encuestadores de la Secretaria de Salud, de cada jurisdicción sanitaria -en coordinación con el municipio- pasan de casa en casa preguntando si hay alguien enfermo. Si eres mayor de 50 años y padeces enfermedades metabólicas, cardiorrespiratorias, obesidad, que acelera tu muerte. Informan de signos y síntomas del Covid, proporcionan teléfonos de médicos para consulta.
La ambición a través de los ladrones, lo ha utilizado para recabar informes. El mensaje es bueno, pero la gente teme ser dañada por la delincuencia. ¿Bastará con solicitarles a los amantes de lo ajeno, del dinero fácil, que no lo hagan? Al oírlo, despierta hilaridad y quien lo dice, es tachado de inocente. Los valores éticos, morales, religiosos, se ven reducidos a nada.
Lo único que queda, es el trabajo que no posee resultados tangibles inmediatos: insistir en la educación y la búsqueda permanente hasta la muerte.
A nivel mundial, la especie humana ha fracasado en solidaridad, autocuidado, preservar la biosfera, evitar la contaminación y en resumen: la tríada sobrepoblación-ignorancia–abuso de poder. Se evade aceptarlo al imperar el amor propio, ejercicio de poder.
Con tal panorama ¿por qué se desperdicia en noticias carentes de contenido?
Demostrando el vacío existencial.
La distribución de la vacuna, sin importar país, no es suficiente ni eficiente. ¡Evita angustiarte! En Chiapas existen más de 800 médicos sin vacunar y un número superior de trabajadores de salud.
Un año ha transcurrido, no es culpa de ningún gobierno, sino de la irresponsabilidad e ignorancia. Desafortunadamente, los que se cuidan son menos del 30% de la población, el resto son propagadores. Hallando cualquier pretexto para acudir a aglomeraciones. ¡Así no hay futuro!
El autocuidado es el verdadero semáforo rojo.
En rueda de prensa virtual del 2 de febrero de 2021, la madre de Mariana Sánchez Dávalos declaró que no le dejaron ver el cadáver de su hija, ni ir en la carroza para su cremación. Ante la sospecha de un asesinato y menos de un feminicidio, ¡nadie puede autorizar la incineración!










