Independent en Español / Julia Musto
El cáncer de mama es el más común en las mujeres y, según los especialistas, un “bulto” no es el único síntoma. Aunque suele ser más tratable que otras variantes, la enfermedad aún causa un alto número de muertes: la Sociedad Americana del Cáncer proyectó más de 42.000 fallecimientos y estimó unos 321.000 casos en Estados Unidos este año. Por eso, los médicos insisten en la importancia de reconocer otras señales que permitan detectarlo antes de que avance.
Entre ellas, hay una que resulta especialmente preocupante y no es el bulto característico: la aparición de hoyuelos o un aspecto similar a la piel de naranja en el seno. Este signo “casi siempre indica cáncer de mama”, explicó la doctora Tara Olson, ginecóloga obstetra de la clínica Simmonds, Martin & Helmbrecht, en declaraciones a Prevention durante el fin de semana.
Esto ocurre porque los cambios en la piel suelen estar vinculados con el cáncer de mama inflamatorio, una forma poco frecuente pero agresiva de la enfermedad.
Existen muchos tipos de cáncer de mama, pero el cáncer de mama inflamatorio representa solo entre el 1 y el 5 % de los casos, según el Instituto Nacional de Salud.
La mayoría de los tumores mamarios comienza en las células que recubren los conductos y luego se extiende a los tejidos cercanos; sin embargo, este tipo en particular no suele formar bultos, que son la señal más común que lleva a consultar al médico. En su lugar, provoca cambios visibles en la piel del seno, que puede verse amoratada, roja, rosada o morada. También puede causar aumento de tamaño, sensación de pesadez, ardor o sensibilidad, inversión del pezón e inflamación de los ganglios linfáticos debajo del brazo o cerca de la clavícula.










