Escritor y Poeta AEPCH: Dr. Hernán León Velasco
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Edgar Colmenares Sol
El Dr. Hernán León Velasco es un destacado poeta y escritor, que ha dejado una huella significativa en la literatura.
Con una trayectoria que abarca décadas, León Velasco ha demostrado su pasión por la palabra y su compromiso con la creación literaria. Su obra poética es un reflejo de su sensibilidad y su capacidad para capturar la esencia de la vida.
Con un lenguaje lírico y emotivo, León Velasco aborda temas de contrastantes diversos que llevan al lector a un mundo irreal y a veces crudo. Con varias publicaciones en su haber, León Velasco ha logrado reconocimiento en el ámbito literario. Su dedicación a la literatura es un ejemplo de la importancia de la creatividad y la expresión artística en nuestra sociedad.
Reflexión por el poeta: Zopilotear, es un verbo que no está en el diccionario, pero sí en todas las oficinas públicas, salas de espera y pasillos del jefe. Se trata de un arte antiguo y moderno a la vez: el de girar en círculos sobre el poderoso en turno, con la esperanza de aterrizar -con elegancia, claro- cerca del presupuesto, la nómina o el aplauso. Zopilotear es un verbo de alto vuelo, que se conjuga con el cuello estirado, las manos sudadas y los ojos bien puestos en la presa. Y no es simplemente hacer la barba, porque eso ya es cosa de principiantes.

Zopilotear es un arte mayor. Es rondar al presidente con cara de “yo no fui” y con la corazonada de “tal vez seré”. Es sobrevolar discretamente la silla del rey en turno o del que reparte puestos… y contratos. Uno puede estar esperando una entrevista seria, con preguntas de altura, y de pronto llegan los zopilotes profesionales: se abalanzan, bloquean, revolotean, meten codo, recitan elogios como letanías, y si pudieran, se meterían por la bocina del micrófono para quedar pegados al jefe como calcomanía de microbús. El que sabe zopilotear domina la sonrisa de tres capas: amable, humilde y estratégicamente ensayada. Tiene en su libreta frases tipo: -“¡Qué bárbaro, qué discurso tan luminoso, señor director!” -“¿Le traigo un cafecito de los que le gustan?” -“A sus órdenes, como siempre, ¡un honor servirle!” Mientras tanto tú, pobre y miserable mortal con preguntas serias y voz clara, esperas tu turno para entrevistar al funcionario… los zopilotes te rodean, te despluman el espacio y te dejan sin aire… ni entrevista. Zopilotear es también un verbo elástico que se encuentra en el trabajo, en las reuniones familiares y también en las herencias. Siempre hay alguien que ya está zopiloteando la casa de la tía rica, esperando que estornude… para protegerla, claro está, sabiendo que tiene un ejército que la custodie… y un notario que la observa. Así que, tenga cuidado: si mira a alguien con traje oscuro, alas desplegadas y elogios listos… no lo dude: ¡Está zopiloteando! Pero fíjese usted qué cosa más paradójica: los zopilotes son los únicos que juran no ser zopilotes. Eso sí, tienen clarísimo quiénes sí lo son… y siempre son los otros.
-¿Y tú?
¿Ya sabes quién anda zopiloteando hoy?
-No lo digas muy fuerte…
que el zopilote tiene buen oído
y se siente muy importante
cuando le echan flores.
Hal Saber
17 de Julio de 2025.










