Karla Gómez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El pintor Narcizo López busca mostrar de manera consciente o inconsciente cada vivencia que ha impactado en su vida. Sostiene que en su obra están plasmados los momentos, los personajes y los escenarios más significativos que ha tenido.
Debido a ello, cuenta con elementos que se han vuelto una constante, y a la vez le han permitido apropiarse de ellos para darle identidad a su obra.
El rescate de la cultura chiapaneca, así como su flora y fauna, son algunos de los temas que han predominado en su propuesta visual, la cual considera ilustrativa y llena de colores intensos y vibrantes.
“Como profesor de artes he trabajado en varias comunidades donde la vestimenta, la lengua, las costumbres y la cercanía con las personas, han impactado en mi trabajo artístico. Aunado a eso, el abundante colorido se ve reflejado en mi obra”, menciona.
Al creador le gusta la poesía, textos literarios que a menudo retoma para interpretarlo en la pintura. Y es que para él, la pintura le permite educar, actividad que realiza desde hace 10 años para el nivel de secundaria.
EL TRABAJO ARTÍSTICO ES UNA HERRAMIENTA PARA ENSEÑAR
Por tanto, su trabajo artístico ha sido su principal herramienta en la que se apoya para enseñar: “Es demostrar a los alumnos que uno es diestro y profesional en el área; eso les impacta y les motiva”.
A decir de su proceso en la pintura, considera que cada etapa ha tenido ciertas particularidades de acuerdo a lo que busca en su momento. Por ejemplo, a veces le interesa poner mucha atención en el manejo de la técnica, en otras ocasiones se enfoca en la claridad del tema y en otras simplemente a disfrutar del proceso de la obra, sobre todo cuando son temas muy personales que le permiten libertad.
SE ENCONTRÓ CON EL ARTE
Narcizo, decidió que se dedicaría a la pintura poco antes de terminar el nivel bachillerato, ya que estaba interesado en el dibujo y la pintura. En esa época se enteró que había una escuela de artes en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
“Nunca tuve una persona cercana con conocimientos en el área de quien pudiera aprender y mis posibilidades tampoco me permitían tomar clases particulares. Tampoco sabía de la escuela de artes hasta que me llegó un tríptico y me pude percatar del plan de estudio, para entonces la carrera era técnica. Sin embargo, cuando ingresé la escuela estaba en proceso de ser licenciatura, vivimos ese proceso de cambio con mis compañeros, formando así la primera generación en la licenciatura de Artes Visuales de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. La carrera duró cinco años y egresé en el 2009”, comparte.
El pintor informa que ha participado en 60 exposiciones colectivas y siete individuales. Actualmente, cuenta con la exposición “Señales de espíritu”, que se puede ver en imoprtante plaza al oriente de la ciudad. Por ello, son 15 piezas de formatos medianos que integran la muestra trabajadas en óleo, acrílico, acuarelas y polvo de mármol sobre lienzo.
A él le gusta emplear texturas como polvo de mármol que consiste en preparar una mezcla y aplicarlos al lienzo. ”Señales de espíritu” comenzó a trabajarla al inicio de la pandemia. Pasó mucho tiempo solo en casa. Sin embargo, le sirvió para estar más en contacto consigo mismo.
“Quise registrar estas emociones en la pintura. Cada obra lleva un título que hace referencia a un tipo de emoción, pero también es muy válida la interpretación que el espectador pueda darle. Traté de representar los elementos que forman parte de mi identidad, y que han formado parte de lo bueno que he tenido en mi vida. Siguiendo un poco la filosofía de Renoir, pintor impresionista, que decía que en el mundo existe ya demasiado caos y maldad, por lo que ya no es necesario seguir creando más”, puntualiza.










