Carlos Castro/Edward Fuentes
¿De dónde es originario
Jacinto Robles?
Soy originario de San Cristóbal de las Casas. Vengo de una familia numerosa, en la cual somos 14 hermanos. Mi padre siempre fue agricultor y comerciante; mi madre ama de casa. Nací en 1945 y tengo 78 años de edad.
Estudié en escuelas de gobierno en San Cristóbal de las Casas. Después, me trasladé a la Ciudad de México a estudiar la universidad en el Valle de México en el año 1964 la carrera de Administración de Empresas.
Comencé a trabajar en una empresa que se llamó “Almacenadoras generales”. No era de gobierno, sino privada que pertenecía al Banco Longoria y Bancomer. Trabajé bastantes años ahí en el departamento de sistemas.
¿Cómo inicia como empresario?
Tuve la oportunidad de irme al extranjero a seguir a estudiando y trabajando en Londres, Inglaterra. Me fui en 1972 y regresé en 1976. Trabajé mucho tiempo con permiso de trabajo en servicios de restaurantes como lavador de platos y mesero.
Cuando terminé la escuela empiezo a trabajar en la UNACH acá en Chiapas como maestro de tiempo completo, dando clases de Finanzas, Mercadotecnia y Contabilidad, siendo asesor de tesis de los alumnos.
Cuando renuncié a la escuela me dediqué de lleno a los negocios familiares, la cual consistía en el manejo de las gasolineras que tenía mi padre en aquel tiempo, sabiendo de ese oficio gracias a sus enseñanzas, dándome la oportunidad te tener la gasolinera “La Fuente”. Ahí comencé mi vida como empresario haciéndome cargo del compromiso.
Me uní con más gasolineros para comenzar a crear la “Unión de gasolineros del Estado de Chiapas”. Entonces, teníamos compañeros de San Cristóbal de las Casas, Cintalapa, Comitán y Arriaga.
En 1990-93 se dio el gran cambio de las estaciones de servicio, que antes eran las concesiones que nada más se las daban a ciertas personas; políticos o empresarios grandes, convirtiéndose en una franquicia.
Como presidente de la “unión” me tocó ese cambio, que hasta ahorita sigue vigente. Comenzando a remodelar todas las gasolineras del estado, desde logotipos, tipos de estaciones de servicios, nos dieron la oportunidad de tener tiendas de autoservicios. Cambiando una dinámica muy positiva, siendo Chiapas uno de los primeros estados que cambiaron la imagen de las gasolinerias.
Ya de empresario realicé una fábrica de láminas de cartón en la carretera del aeropuerto, donde tuve alrededor de 120 empleados. En ese tiempo aprovechábamos para reciclar todo tipo de material para la creación de las láminas de cartón, ya que en ese tiempo había mercado por los desastres del cambio climático. Pero hubo un incendio en la fabrica que me obligó a cerrarla definitivamente.
Fui secretario de Desarrollo Económico en el 1999, teniendo la dicha de haber participado en el esfuerzo de haber traído la única maquiladora que está en el estado, que es “Axa Yazaki” con la ayuda de los empresarios chiapanecos, dándoles todas las facilidades para que se instalaran en Chiapas.
¿Qué considera que le falta a Chiapas para ser potencia económica?
Nos falta infraestructura para poder traer empresas grandes a Chiapas, ya que se fijan si tenemos buenos hospitales, si tienes buenas vías de comunicación, sino tienes conflictos sociales y, sobre todo, seguridad. Todo eso es lo que necesita el empresario.
El mercado natural del sur que tiene Chiapas es Centroamérica, por que el mercado del norte es diferente. Además, la distancia, los fletes, son diferentes, cuestiones que un empresario verifica muy bien.
Lo único que sí necesitamos los empresarios con los gobiernos es tener entendimiento, porque los gobernadores que han estado “hablan idiomas diferentes”. No es lo mismo hablar de política, que hablar de economía, de desarrollo, ahí es donde no nos entendemos muchas veces con ellos. Acá lo que tenemos que hacer es tener el mismo lenguaje y las mismas flechas de circulación.
¿Qué le hace falta a la política para que vaya en sintonía con los empresarios?
El problema que existe es la polarización e incertidumbre para los inversionistas. Hay muchas oportunidades, pero existe la desconfianza del gobierno federal.
Ha pasado que empresarios han hecho contratos con gobiernos anteriores y no se les ha respetado. Entonces, eso les crea desconfianza.
Lo que sí necesitamos es una política de certidumbre. Claro, Chiapas está en un momento para “despegar”. Tenemos todo lo necesario para volver a echar andar de nuevo el tren que va desde frontera de Guatemala hasta el istmo. Se va a tener muchas facilidades para poder transportar los productos de las empresas.
¿Qué mensaje les brinda a los jóvenes empresarios?
Que viajen para que se den cuenta, que no solo existe su ámbito del estado para que se den cuenta de lo que se maneja en el extranjero, y tengan un punto de comparación. Para todo eso se necesita preparación, organización y buenos cimientos académicos.
¿Cómo ve a Chiapas en un futuro?
Yo lo veo bien, pero debemos de cuidar mucho la seguridad, educación y salud. Son las cosas más importantes que tenemos que valorar. Antes no teníamos la inseguridad que actualmente vivimos, solo nos preocupábamos por educación y salud, en estos momentos ya no es eso, ya es también la seguridad, y eso compete a nuestras autoridades dar ese tipo de seguridad.
¿Cuál es su clave del éxito?
El éxito que he tenido como empresario es el trabajar; levantarme a las cinco de la mañana y descansar a las ocho o nueve de la noche.
A mí me tocó una época diferente donde teníamos que levantarnos temprano para aprovechar la luz, ya que en ese tiempo era muy poco lo que nos daban. Teníamos que andar en burro para entrar en los caminos o a pie. Fue una experiencia que me tocó vivir y que me formó como persona.
¿Cuáles son los valores personales que lo caracterizan?
Ser respetuoso, honrado, justo y no despreciar a nadie, todos somos iguales.
¿Cuántos hijos tiene?
Dos hijas, les dedico el tiempo necesario para estar con ellas, con mis nietos, que son la alegría de la familia.
¿Qué mensaje le otorga a los chiapanecos?
No pierdan la esperanza, la fe, pero, sobre todo, nos unamos para poder trabajar y que escuchemos los consejos, porque muchas personas a veces queremos transmitir nuestras experiencias, pero lo primero que dicen los jóvenes: “Ah bueno, pues al señor le pasó eso, a mí no me va a pasar”.
Otra cosa que necesitamos como chiapanecos es poner la tecnología en el campo para poder hacer la producción y cuidar el medio ambiente por el cambio climático para dejarle algo a las nuevas generaciones.
Hace falta regresar el COFOSE (Consejo de Fomento a las Exportaciones) el cual nació en Guanajuato, pero se trajo a Chiapas. Era un proyecto que ayudaba al empresario a exportar su producto al extranjero con facilidad y estrategias que les beneficiaban a tener competencia en el mercado.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Escuchar música, me encantan los cuadros de algunos pintores. Soy vegetariano y me mantengo en forma haciendo ejercicio.
¿Quién es su inspiración?
Cristo, porque creo que ahí tenemos la esperanza. Me relaja y me llena de tranquilidad.













