Falta poco para el 11 de junio, día del partido inaugural del Mundial 2026, pero para ver a la Furia Roja en acción habrá que esperar hasta el lunes 15, cuando arranque la fase de grupos en Atlanta. Cabo Verde será el primer rival de la selección dirigida por Luis de la Fuente; el grupo H lo completan Arabia Saudita y Uruguay, a quienes España enfrentará el 21 y el 26 de junio, respectivamente.
La edición de este año será la más grande en la historia del torneo más importante del futbol: se jugará en tres países (Estados Unidos, Canadá y México) y contará con 48 selecciones, frente a las 32 de ediciones anteriores. Precisamente por el aumento de participantes, entre la fase de grupos y los octavos de final se incorporará una ronda intermedia: los dieciseisavos de final.
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España como líder del grupo: ¿qué podría pasar después?
El sorteo de la FIFA celebrado en diciembre de 2025 fue, al menos sobre el papel, bastante favorable para España: salvo que el balón depare sorpresas extraordinarias, dos de los rivales del grupo H no deberían representar grandes preocupaciones para la selección capitaneada por Rodri Hernández. Uruguay es la principal incógnita: la Celeste, después de un periodo de altibajos, vive una auténtica renovación apoyada especialmente en un medio sólido.
Si España terminara como líder de su grupo, su camino hacia la final continuaría en los dieciseisavos de final, con un partido programado para el 2 de julio (encuentro número 84) frente al segundo lugar del grupo J, integrado por Argentina, Jordania, Austria y Argelia. De esta forma, la Roja probablemente evitaría a la temida Albiceleste, vigente campeona tras conquistar el Mundial de 2022. Sería un duelo, en principio, accesible, que le abriría las puertas a los octavos de final frente al ganador del partido número 83, que enfrentará al segundo lugar del grupo K (Portugal, Colombia, Uzbekistán y República Democrática del Congo) con el segundo del grupo L (Inglaterra, Croacia, Ghana y Panamá).
España como segunda de grupo: ¿qué sucedería después?
Aunque España parte como favorita en su sector, podría encontrarse con un obstáculo particularmente complicado en Uruguay, que cuenta con la fuerte personalidad y capacidad motivadora de Marcelo Bielsa. Si la Celeste terminara por encima en la clasificación, el camino para la selección de Luis de la Fuente se pondría mucho más difícil, ya que el 3 de julio, en los dieciseisavos de final, tendría que enfrentarse al líder del grupo J, donde Argentina parte como favorita absoluta. El calendario del Mundial 2026 se pondría entonces muy interesante desde las primeras rondas eliminatorias.
Un duelo de ese calibre tan pronto complicaría considerablemente los planes de Lamine Yamal y los suyos, que sueñan con alzar el trofeo en la final programada para el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey, pero que en este escenario se cruzarían con uno de los rivales más peligrosos del torneo incluso antes de los octavos de final. En caso de superar ese choque directo (partido número 86), el ganador avanzaría a la siguiente ronda para medirse con el vencedor del partido número 88, es decir, el cruce entre el segundo lugar del grupo D (Estados Unidos, Paraguay, Australia y Turquía) y el segundo del grupo G (Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda).










