Aunque se escudan en documentos que confirman el tema. Raymundo González debe dejar la presidencia de la FMTKD
Eduardo Solís
Diario de Chiapas
La Federación Mexicana de Taekwondo deberá tener una nueva mesa directiva. Palabras más, palabras menos.
Tras la elección realizada a finales de 2024, en la que se “descartaron” planillas contendientes a la de Raymundo González, quien desde 2016 asumió como presidente de dicho organismo, para reelegirse con facilidad; además, desde marzo de 2024 debió convocar a elecciones, tras dos periodos al frente de esta institución, en la que únicamente ha acumulado fracasos y señalamientos por irregularidades de distinta índole.
La última de la FMTKD bajo el mandato de Raymundo González fue en el proceso olímpico rumbo a París; el TKD fue una de las disciplinas que contó con el mayor apoyo de CONADE, un total de 175 millones de pesos que arrojaron como resultado el fiasco de no poder estar entre los medallistas olímpicos.
Pero desde el pasado 3 de marzo de 2024, el todavía presidente debió lanzar la convocatoria, pero bajo una vieja usanza, postergó el proceso hasta finales del año pasado, lo que ya representaba una total falta a los lineamientos y algo que sucedió en Chiapas, con la asociación estatal, movimiento auspiciado por Raymundo González, que solamente tienen como objetivo, en ambos casos, allanar el camino para crearse un entorno favorecedor, en el que se han valido de diversos artilugios para cumplir con sus objetivos, perpetuarse al frente de los organismos.
World Taekwondo informó que suspendía a la federación mexicana (a la par de la de Costa Rica también), por las quejas que surgieron en el proceso de elección; como respuesta e indignación de los “agraviados”, el organismo que rige el taekwondo a nivel mundial rectificó: La federación mexicana no está suspendida; es el proceso en el que se reeligió Raymundo González el que no se avaló, creando un organismo que comience una reestructuración; es decir, Raymundo González no es más presidente y la federación deberá aportar elementos que se integren a una comisión para realizar un nuevo proceso que arroje una nueva dirigencia en el taekwondo de México.
De la misma forma, palabras más, palabras menos; los que deben comenzar a exigir un proceso similar, con los “afiliados” a la Asociación Chiapaneca de Taekwondo, toda vez que se extendió muchos meses ya la asamblea para elegir nueva mesa directiva, tras un extendido mandato de William de León Molina, que, en un caso muy similar al de Raymundo González, ha trabajado muy de cerca con el Instituto del Deporte, pero también los ha señalado a conveniencia. La realidad es que sigue un descenso sostenido, que demuestra que ya no es el indicado, que su tiempo expiró hace algunos años, pero que el auspicio de Raymundo González le ha servido para perpetuarse en una asociación que ha perdido peso deportivo.
Palabras más, palabras menos. Tal y como sucedió hace algunos años, el Taekwondo vuelve a la palestra con un tema que se convierte en constante en las asociaciones deportivas estatales, que han obviado sus propios lineamientos y estatutos, que tienen dirigentes que persiguen intereses, que son inamovibles por el soporte de sus respectivos presidentes de federación y que, al parecer, siempre se encuentran con el momento crucial, en el que pueden ceder y liberar al deporte en cuestión, para que busca renovarse, o seguir anteponiendo sus intereses, alejados de lo deportivo, que se esparce por estas agrupaciones, normalizando las irregularidades, permitiendo el compadrazgo y revanchismo y que, procuran todo, menos lo que realmente importa.










