Daniel Sánchez
Diario de Chiapas
Ferrari y McLaren han intensificado su preparación de cara al futuro de la Fórmula 1 con pruebas clave en Barcelona y Paul Ricard. Mientras la Scuderia afina su monoplaza para los neumáticos de seco de 2026, McLaren ha trabajado en el desarrollo de los compuestos de lluvia extrema de Pirelli. Estas sesiones no solo sirven para avanzar en la evolución de los neumáticos, sino que también ofrecen pistas sobre el desarrollo de los coches para la próxima reglamentación técnica.
En el caso de McLaren, la escudería británica utilizó el MCL60 de 2023 para evaluar los neumáticos de lluvia extrema. Lando Norris y Oscar Piastri completaron 840 km en Paul Ricard, proporcionando a Pirelli datos cruciales para mejorar un punto débil en su oferta. Por primera vez, las pruebas en mojado se llevaron a cabo en condiciones de rodaje constante, lo que permitió obtener información precisa para futuras mejoras.
Por su parte, Ferrari utilizará un SF-24 modificado para las pruebas de neumáticos de seco de 2026. Este coche ha sido adaptado con suspensiones delanteras y traseras nuevas, además de ajustes aerodinámicos para cumplir con el objetivo de reducir la carga en un 20%. Sin embargo, este test no será representativo del rendimiento real del SF-24, ya que los pilotos trabajarán a ciegas bajo un programa definido por los técnicos de Pirelli sin conocer los detalles de los compuestos utilizados.
Para Lewis Hamilton, estas pruebas son una oportunidad valiosa para familiarizarse con el Ferrari y aportar su experiencia en el desarrollo del coche de 2026. Su feedback, junto con el de Charles Leclerc, será esencial para que los ingenieros del Cavallino puedan ajustar el futuro monoplaza a las nuevas características de los neumáticos. Sin posibilidad de realizar ajustes de puesta a punto, Hamilton podrá centrarse en entender la gestión electrónica del motor 066/12 y mejorar su feeling con el embrague, optimizando su adaptación al nuevo entorno.
No obstante, la preparación de Ferrari se ha visto marcada por el accidente de Hamilton en Barcelona durante una prueba con el SF-23. El impacto contra las barreras provocó daños importantes en la suspensión, retrasando los planes del equipo. Charles Leclerc se quedó sin rodar esa tarde, aunque Antonio Giovinazzi y Dino Beganovic pudieron completar el programa al día siguiente.
La elección de Ferrari de usar el SF-24 para estas pruebas es significativa. Este coche, que ganó cinco carreras en 2024 y finalizó segundo en el campeonato, representa el punto más alto del desarrollo actual de la Scuderia. Sin embargo, su utilización se limitará a estas pruebas específicas, ya que la normativa prohíbe su uso en otras circunstancias.
Con Leclerc y Hamilton al volante el 4 y 5 de septiembre, estas pruebas representan un momento clave en la evolución de Ferrari y Pirelli. Lo que se aprenda en estos días puede definir el rendimiento de los monoplazas en 2026, un año que marcará una nueva era en la Fórmula 1.










