Hadjar: La discreción que conquista

Daniel Sánchez
Diario de Chiapas
Ha sido una de las caras más discretas entre los novatos, algo casi inusual teniendo en cuenta su carácter, pero en este primer tercio de la temporada Isack Hadjar está demostrando ser una de las sorpresas más interesantes y concretas de la parrilla. Mientras los focos brillaban en otros sitios, el francés se ha destapado con sólidos resultados y actuaciones, acaparando cada vez más protagonismo y, paso a paso, el papel de piloto principal en Racing Bulls.
Basta decir que el francés ha puntuado en cinco de las nueve carreras disputadas hasta la fecha, y que su primer top 10 llegó en un trazado tan traicionero para los novatos como Suzuka, donde nunca antes había pilotado. Pero quizá sea aún más impresionante lo que ha demostrado en el último triplete, con tres carreras consecutivas en los puntos. En tres circuitos muy diferentes, el piloto de Racing Bulls ha mostrado destellos de talento: sexto puesto en la clasificación de Mónaco, una buena actuación en Imola, donde quizás podría haber conseguido algo más, y la solidez mostrada en Barcelona.
“Es una gran sensación, no tanto por los puntos en sí, sino por hacer una buena carrera. Y últimamente estamos haciendo buenas carreras, así que sí, estoy muy contento”, dijo Hadjar tras el séptimo puesto en España. Una declaración que refleja madurez, pero que también pone de relieve otro tema: el progreso realizado por los Racing Bulls este año. Hace exactamente doce meses, la ronda de Barcelona representó un punto de inflexión negativo para el equipo de Faenza. Tras un prometedor inicio, llegaron con innovaciones técnicas que no funcionaron, hasta el punto de tener que aparcarlas. Aquel fin de semana fue uno de los peores de su temporada, pero también reveló una debilidad clave: la falta de carga aerodinámica en curvas rápidas. Un problema que los perseguiría durante meses.
Sin embargo, el trabajo invernal ha dado sus frutos. El VCARB02 no sólo es más competitivo en sectores lentos, herencia de sus predecesores, sino que ha mejorado notablemente en las zonas de alta velocidad. Comparando los tiempos de clasificación en Barcelona con los del año pasado, los Racing Bulls son el equipo que más ha progresado, incluso por delante de Williams. Datos que se confirman en la telemetría: en curvas como la 9, la 13 o la 14, el coche gana velocidad y consistencia, permitiendo a Hadjar y a su compañero afrontarlas con mayor agresividad.
Lo más alentador es que el coche ha ganado versatilidad. Ya se intuía en China, Japón o Arabia Saudí, pero el último triplete lo confirma: Racing Bulls ya no es un equipo que depende de circuitos específicos para brillar. Y en el centro de este crecimiento está Hadjar, un piloto que llegó sin ruido pero que, carrera a carrera, está escribiendo su nombre con letras cada vez más grandes.

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