Con las normas
Agencias
Diario de Chiapas
Los benditos grises, esas cuestiones que los encargados de escribir la normativa pasan por alto y que los ingenieros encargados de plasmar esas reglas en la construcción de los elementos toman como una bendición. Ejemplos hay cientos en la historia de la Fórmula 1. Pues bien, antes de que los nuevos modelos salgan a pista en 2026 ya apareció la primera controversia sobre las unidades de potencia.
En la próxima temporada habrá cinco suministradores de motores y a 35 días de la primera salida a pista en los tests privados de Barcelona, hay dos que están en la picota: Red Bull (estrenará su propio impulsor en sociedad con Ford para Red Bull y Racing Bulls) y Mercedes (abastece a Mercedes, McLaren, Alpine y Williams). Formalmente no hay denuncias contra ellos, pero varias fuentes los señalan como los que estarían en el ojo de la tormenta por la utilización de uno de esos grises reglamentarios.
En las nuevas unidades de potencia que estrenarán en 2026 tendrá mucha más preponderancia la energía eléctrica. Se espera que otorgue el 50% de la potencia total. En el caso del motor de combustión se bajó la relación de compresión de los cilindros y no pueden superar 16:1, una merma con respecto a los impulsores utilizados hasta 2025 que era de 18:1.
Conseguir una mayor relación de compresión puede generar una gran ganancia. El tema es que, según sugieren los rivales de Mercedes y Red Bull, estos dos fabricantes habrían encontrado la forma de llegar a una relación de 18:1 cuando el motor alcanza la temperatura más alta en pleno funcionamiento. Esto podría producirse porque las piezas que utilizan se expanden cuando el motor está caliente y, de esta forma, el pistón podría llegar más cerca de la parte superior de la camisa, generando una mayor relación de compresión. Y, lo más importante, no romperían las reglas.










