La Concordia, sin alcalde; “trabaja” a control remoto

Hasta la redacción del corporativo Diario Medía Grupo llegaron las denuncias de que en La Concordia el Plan de Desarrollo Municipal, si es que alguna vez se intentó implementar para beneficio de la población, está guardado en los escritorios de la familia Córdova García, debido a que años tienen que no gobiernan, solo se apropian de los recursos  económicos, reportan obras fantasmas, regalan despensas para tener controlada a la gente, y si desobedecen, la intimidación y la violencia son la respuesta de la autoridad municipal.

Entre tanto, esta familia que ha hecho sus cotos de poder al precio que sea, tiene como característica, asegura la población inconforme, que vive su vida comunitaria fuera del municipio, pues da la casualidad de que su lugar para pernoctar de manera permanente es la capital chiapaneca, desde donde “trabajan” vía WhatsApp o por teléfono con su cabildo, con sus funcionarios o si la situación es compleja, citan a la gente en cualquier lugar de Tuxtla.

Una situación grave y muy preocupante que necesariamente tiene que atender y resolver la LXIX Legislatura local, pues los ayuntamientos deben tener la vigilancia de la autoridad que los audita en el manejo de los recursos y, sobre todo, vigilar que no se pasen de lanza con la población.

No es extraño y todo Chiapas lo sabe, que la familia tiene un historial nada favorable en cuanto a buenas conductas para hacer lo que les venga en gana, se les relaciona con los grupos delictivos que operan en la zona y los cuales habían sembrado el terror, hasta antes de que llegara a dicha tierra el grupo policiaco denominado Pakal, que se ha conformado para poner orden no sólo en La Concordia, la zona de la Frailesca o cualquier municipio que presente síntomas de violencia incontrolable, sino en la mayoría de las demarcaciones municipales del estado.

Es lamentable que la población de La Concordia viva esta incertidumbre de tener buenos gobiernos y se entiende que no hayan podido descarrilar esta maquinaria que se ha adueñado del control político y social del municipio.

Trienios vienen y trienios van, y la familia Córdova García Ochoa en sus diferentes generaciones, ha hecho de La Concordia lo que ha querido. Se disfraza de cualquier partido para continuar asumiendo el poder. El cacicazgo es incontrolable, y lo peor del caso, es que las legislaturas que han integrado el Congreso del Estado lo han permitido, es más, hasta han sucumbido a los “encantos” que les han ofrecido con tal de que sigan “gobernando” a su pueblo, sumiso en la pobreza.

Nos quejamos de que en Nicaragua, Venezuela o Cuba se tienen gobiernos comunistas, autoritarios o tiranos y nadie quiere voltear a Chiapas que en algunos municipios se ejerce el poder simulando una monarquía, dándole paso al trono entre padre, hijos, esposas o cuñadas.

Eso es lo que se ha practicado en La Concordia. El control lo tiene el municipio y “ah de aquel que se atreva a desafiar al que ha dictado la forma de gobernar y obedecer”.

Hoy, por ejemplo, está en el poder Emmanuel Córdova García, uno de los hijos del llamado “amigo migue”, quien es el cacique del pueblo y del que ninguna autoridad ha logrado ponerlo en cintura, bueno, hasta lo ha cobijado con una diputación local en un par de ocasiones en los últimos años.

Emmanuel con esta administración ha estado en el poder en dos ocasiones y hoy, aunque usted no lo quiera creer, es el alcalde que no se encuentra en su municipio, que no visita su alcaldía, que no sostiene encuentros con el Cabildo, que no atiende a su pueblo.

En suma, vive en Tuxtla y desde la capital de Chiapas manda, ordena o simplemente delega funciones porque ya está harto de lidiar con “la chusma”, como se le ha escuchado decir a su gente de confianza.

Este sujeto, suscribe acciones a control remoto, pues en lo que va de su gestión, del primero de octubre a la fecha, sólo en dos ocasiones, dice el grupo informe que pide el anonimato por las posibles represalias a las que se puede hacer acreedor, ha estado físicamente en contacto con el pueblo: Cuando llegaron las autoridades estatales a implementar el operativo Pakal y en la celebración del Día de Reyes, cuando repartió juguetes a los niños de su municipio.

Ahora bien, por si no lo han ubicado, quizás les recuerde la memoria que este sujeto ha sido el único que hizo campaña con una fotografía gigante, de cartón, donde su imagen se mostraba por todo el municipio.

Parece que el pueblo empieza a alzar la voz y esto es a raíz de la llegada de las fuerzas de seguridad pública, lo que les ha dado el valor de empezar a organizarse para pedir su remoción. Está claro que Córdova no lo permitirá y que, derivado de esta intención, podría desatarse una cacería en la que necesariamente tendría algo que ver el alcalde prepotente que con su accionar, refleja lo que es la familia del “amigo migue”.

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