Felicitaciones al Dr. Javier Castellanos Coutiño
Honor a quien honor merece y este reconocimiento es hoy de manera indiscutible para el Dr. Javier Castellanos Coutiño, el médico cirujano que Google lo destaca como el hombre que ha realizado más de mil trasplantes de riñón, cantidad de personas a quien le ha salvado la vida.
No es exageración, pero la aportación médica que ha hecho el Dr. Castellanos, originario del municipio de Chiapa de Corzo, debe ser un orgullo para Chiapas y para México, y, sobre todo, para las instituciones del sector Salud, sea este público o privado.
Lo llaman el pionero en los trasplantes de riñón en todo México, su fama ha traspasado fronteras y hoy no sólo se compara, sino que su esfuerzo titánico sobrepasa las barreras que, incluso, representó para la historia de la medicina, el “primer trasplante de riñón realizado en 1954 por el Dr. Joseph Murray y el Dr. David Hume”.
En San Cristóbal, el fin de semana pasado, fue objeto de un merecido reconocimiento a su trayectoria profesional, y otro más que este martes le preparó el Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas.
Estos logros son el reflejo del trabajo que ha realizado a lo largo de su vida, a la que se ha entregado en cuerpo y alma. Con el Dr. Castellanos estamos convencidos que los trasplantes de órganos, principalmente de riñón, tienen un avance significativo en la ciencia, y más importancia tiene el que se haya revolucionado la forma en que se tratan las enfermedades y tejidos del cuerpo humano.
A pesar de que ya es una persona grande de edad, el Dr. Castellanos no ha dejado de seguir investigando y desarrollando nuevas técnicas y tecnologías para mejorar los resultados de los trasplantes y salvar vidas humanas.
Su labor profesional es digna de que tenga un premio mayor, de renombre. Los agradecimientos a la aportación médica, en este caso, como en muchos otros y de otras asignaturas, deben aplaudirse en público y en vida.
El especialista, quien fue subsecretario de Salud federal y secretario del ramo en Chiapas, es hasta honesto cuando confiesa desconocer cuántos trasplantes, principalmente de riñones, ha realizado desde que egresó de la carrera, pero son miles.
La eminencia, porque no habría otra forma de describir o nombrar todo lo que ha hecho a lo largo de su carrera médica, es un ejemplo a seguir, es un ícono de la medicina, un ser humano que con su ejemplo nos demuestra que sí se puede cuando se quiere, que el esfuerzo y la voluntad para querer ser, son muestras palpables de que Chiapas no puede ser recordado o tomado como prototipo de que se vive en la violencia, de que la politiquería es la reina de todas las vergüenzas.
El chiapaneco manifiesta con su ejemplo para las nuevas generaciones de medicina que en la tenacidad está el éxito.
Que más se quisiera que hombres como el Dr. Castellanos Coutiño fueran el referente de triunfo, de que se pueden lograr las metas que se tracen a corto, mediano o largo plazo. Con el médico cirujano, los hombres y mujeres que están cruzando la vía del bisturí, tienen la semilla fértil de que pueden cosechar grandes hazañas por el bien de la comunidad.
También hoy para el sector Salud es un llamado de atención la referencia que acentuó el Dr. Castellanos por las condiciones en que se encuentran en México los trasplantes y la donación de órganos, al exponer que “la tasa de donación en México sigue siendo una de las más bajas a nivel global en comparación con otros países”.
En esto de las políticas públicas, el sector gubernamental tiene una gran tarea para enderezar el camino para la concientización de la donación, un tema por el que se hacen esfuerzos extraordinarios, pero que no han alcanzado el éxito trazado.
El viernes pasado, el Dr. presentó su libro «Mis Dos Alas: La Razón y la Fe». Es un legado para sus hijos, nietos y futuras generaciones, a quienes busca “inspirarlos para que se preparen con valores, principios, honestidad y fuerza, bajo un marco de amor y servicio para ser personas de bien”.
Justo ahí está la clave, ser gente de bien y eso es el gran reto que se tiene hoy en día, ante tanta degradación de la vida misma. Ojalá que los valores que trata de inculcar en su libro sirvan de algo para que alguien intente equiparar o superar lo hecho por el Dr. Castellanos Coutiño.
Nos quedamos con su lema “el que no vive para servir, no sirve para vivir”, una frase que encierra toda su existencia, y con lo que desde este espacio le enviamos nuestras congratulaciones por esa vida de superación, de conquista y de celebridad para Chiapas y México. ¡Felicitaciones!










