La corrupción continúa, “seguimos siendo iguales”
Quién habrá creído que la corrupción en México se ha desterrado porque así lo decretó el líder moral de Morena. La pregunta clave es saber qué dicen los cientos de miles de personas que están dominados por el control que a través de los programas sociales y becas ejerce la Cuarta Transformación, ¿seguirán pensando que en México ya no se cometen actos fuera de la ley, que ya nadie se roba un peso de las arcas públicas?
Aquella consigna que se presumía en el gobierno de la Cuarta Transformación de que, comparados con los gobiernos del pasado, hoy ya los funcionarios son honrados, no tienen necesidad de robar dinero que no es suyo. Como decía la máxima del ex mandatario presidencial Andrés Manuel López Obrador, que daba pie a que se habían desterrado las malas maniobras por la sencilla razón de que en la anterior y esta administración que gobierno Morena “no somos iguales”.
Esto de la transparencia, de la honestidad, no se nos da. Seguimos siendo de los países en el mundo donde nos conocen por “transas”, por ser “buenos para los negocios chuecos”.
El jueves, la Auditoría Superior de la Federación, la institución que está “un poco” inclinada con la Cuarta Transformación, no pudo ocultar lo que ya era público al interior de la institución, por lo que tuvo que salir a informar que había detectado irregularidades por más de 51 mil millones de pesos en el penúltimo año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, es decir, en el 2023. La cuenta Pública de dicho año arroja saldo rojo en el manejo de los recursos.
No es para espantarse porque hechos como estos se dan en todo lugar. La cultura de la transparencia está aún años luz para que seamos semejantes a las prácticas que hacen países como Dinamarca, que ocupa el primer lugar como de los más transparentes.
Ahora que ya no está AMLO en el poder, por lo menos de manera visible, lo que fue su administración no ha estado exenta de críticas. La designación de contratos de manera directa ha sido el sello de la Cuarta Transformación, violando la norma, y lo que es peor, que los casos no sean importantes para el gobierno.
Ahí está el caso de la empresa brasileña Odebrecht, que fue contratada, a pesar del conflicto que hay con Emilio Lozoya, en la construcción del Tren Mayo.
La archienemiga empresa de investigación, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, no baja el dedo del renglón para señalar que el gobierno de la Cuarta Transformación ha implementado un modus operandi que “involucra el uso discrecional y caprichoso del poder, lo que ha generado un entorno de ilegalidad y opacidad”.
Ahí están los casos de Segalmex y los Bonos Basura. El recuento de este fraude supera los 9 mil millones de pesos, debido a la compra de bonos de alto riesgo por parte de esta empresa estatal. O la compra irregular de medicamentos durante la pandemia, donde hubo querellas por compras irregulares de medicinas y suministros médicos a precios inflados y a proveedores sin experiencia.
O la triste historia de la maratonista y medallista de los Juegos Olímpicos, Ana Gabriela Guevara, donde existe el caso del manejo fraudulento de más de 100 millones de pesos por parte de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.
Respecto a las observaciones que hizo la ASF, destaca que la Secretaría de Turismo encabeza la lista con la construcción del Tren Maya; le siguen la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social y Petróleos Mexicanos.
Turismo no comprueba más de 2 mil 593 millones 603 mil pesos, específicamente en el Tramo 1, que conecta Palenque con Escárcega, atravesando los estados de Chiapas, Tabasco y Campeche.
Las anomalías detectadas incluyen problemas en la construcción de la plataforma y la vía férrea, lo que representa el mayor monto observado entre las dependencias auditadas.
A Salud se le señala de no comprobar 1.228 millones de pesos en la adquisición de medicamentos a través de los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, SA de CV. En tanto que Pemex fue señalado por irregularidades que ascienden a 1.105 millones 138 mil 600 pesos. La ASF identificó que gran parte de este monto corresponde a deudas pendientes con proveedores, lo que refleja problemas en la gestión financiera de la empresa estatal.
El Instituto Mexicano del Seguro Social no encuentra 1.242 millones de pesos. Las observaciones están vinculadas con presuntos desvíos en la implementación del Servicio Médico Integral de Estudios de Laboratorio Clínico y de Anestesia.
Y para ripley, la institución que debe ser modelo y que ya está destinada a desaparecer, el INAI, fue señalado por irregularidades que incluyen nepotismo, presuntos moches y excesos administrativos, todo por un monto de 8 millones 331 mil 900 pesos durante el año 2023.
Como las observaciones tienen que resolverse en un lapso de 30 días, tiempo suficiente para tapar los hoyos que haya, el sablazo ya está dado, por lo que el estigma de que la corrupción es tema del pasado, es mejor que el nuevo gobierno entienda que no se puede erradicar este mal sólo por decreto o porque el líder moral así lo determinó.










