Día Internacional de la Mujer

Hoy en México se conmemora el Día Internacional de la Mujer, en un país donde los agravios contra las mujeres siguen siendo la constante, donde los atropellos continúan siendo el pan de cada día. No es posible que las políticas públicas gubernamentales estén años luz para poder decir que ya se acabó el acoso, ya se terminaron las afrentas o lo que es peor, los asesinatos contra el mal llamado sexo débil.

Este día en cada rincón del país se verán marchas, manifestaciones o todo tipo de acciones donde el grito unánime tiene que ver con justicia, con el olvido de las autoridades ministeriales para arropar, conforme a la ley, a las indefensas mujeres que son presa de las embestidas que hacen los hombres desde casa, en las oficinas públicas, en el entorno laboral, en las instituciones públicas.

Su lucha por la igualdad de género y el respeto a los derechos humanos sigue siendo inequitativa con respecto a los hombres. Desde 1975, cuando la ONU estableció como fecha el 8 de marzo como el día que habría que conmemorar para ir fijando la importancia que tiene la mujer de gozar la igualdad de circunstancias ha tenido vaivenes, aunque éstos han ido a la alza.

La ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos, se encuentra el inicio de la historia, el comienzo público de la defensa de los derechos laborales y políticos de las mujeres, y donde tomó presencia el derecho al voto en las elecciones.

Se ha avanzado en la promoción de la igualdad de género, sí, sin duda, tan es así que está en boga la defensa de los actos discriminatorios y violentos contra las mujeres y hoy en día, también se incluye lo que les sucede a las niñas.

El empoderamiento de las mujeres va agarrando forma, aunque no como se quisiera para la toma de decisiones en la política, la economía y otras ramas o sectores.

Casualmente esta “estrategia” de empoderamiento se ha desviado en sus objetivos y se ve en los congresos de los estados, donde los partidos políticos, impulsados por los órganos electorales, impulsan y se elige a la mitad de quienes conforman las plantillas parlamentarias, aunque en muchas de las ocasiones, se incluyan sólo por cumplir con los preceptos establecidos en la ley, sin que ello signifique que quienes estén sentados en una curul, tengan la experiencia o los conocimientos legislativos.

En las últimas tres legislaturas en Chiapas, los resultados en cuanto a productividad se han reflejado como un fiasco, debido a que no hay trabajo que respalde la demanda de justicia y mejoras que exige la sociedad. Las evaluaciones han arrojado resultados adversos en las legislaturas.

El sistema político mexicano tendría que cambiar sus lineamientos. Primero, que los políticos no se cuelguen de fechas conmemorativas para echar su discurso cuando en los hechos no hacen más que tomarse la foto con ciertos grupos de mujeres y hacer creer que están trabajando por ellas, cuando en realidad no hay ninguna iniciativa, punto de acuerdo o modificación a la ley que hayan interpuesto en algunas de las dos Cámaras, la Alta o la Baja, o la de los estados.

La bajeza con que operan hoy en día ciertos personajes es denigrante y ello no abona a los fines que se persiguen como suelen ser el ahogar por completo el acoso callejero, las peleas que se dan dentro del hogar donde se llega no sólo a la violencia psicológicas sino a los golpes, y en el peor de los escenarios, al feminicidio.

Otro factor que es recurrente es la discriminación laboral, la falta de respeto a las labores que desempeñan en puestos claves de la productividad económica, y algo que está de moda, son las agresiones que se ventilan en las escuelas o que se multiplican en las redes sociales, donde el odio y la violencia es el pan de cada día.

Por eso este día las marchas y protestas estarán a la orden del día. Ojalá que haya conciencia de los gobernantes y dejen libres los espacios públicos, que respeten la libre manifestación y que se quiten las murallas instaladas en algunas plazas públicas, donde efectivamente, el miedo es el reflejo de que la forma de gobernar no va acorde con las políticas públicas que deberían implementarse para promover y hacer que se respete la igualdad de género y los derechos de las mujeres.

Que haya infiltrados, muy probablemente, pero ello, hay reconocerlo, es producto de la desconfianza y de los abusos del gobierno en poder, porque no miden con la misma vara a todos los mexicanos.

Hoy es un gran día para hacerle ver a la autoridad que los derechos humanos, la igualdad de género, el ver a las mujeres en igualdad de circunstancias que los hombres, tiene que ser la norma, lo cotidiano, lo legal. Que haya todo el año días como este, donde todos se esfuercen por dejar de lado los atropellos, la misoginia, el machismo.

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