Las ocurrencias de nuestros diputados
Nuestros diputados se enfrascan en ocasiones en decisiones tan estériles, improductivas y al mismo tiempo, tan lamentables, que ya no se sabe si en realidad su elección cada tres años vale la pena para sacar al país de la penosa situación en que se encuentra.
Los diputados y diputadas se encargan de protagonizar escenarios realmente cuestionables, nada que ver con impulsar el desarrollo, con las políticas públicas, con aportar posturas ecuánimes, razonables, sobre hechos que en verdad requieren intervenciones que nos enorgullezcan como mexicanos.
El tema en boga es el del ex futbolista metido a político, Cuauhtémoc Blanco, ex gobernador del estado de Morelos, de donde salió para convertirse en diputado federal, pero en dicho proceso, se le acusa de dejar a la entidad en una situación precaria, metido en actos de corrupción y hasta ligado a grupos criminales.
A ello agréguele la denuncia por intento de violación contra su media hermana, Nidia Fabiola, donde para salvarlo, la Cámara de Diputados protagonizó un verdadero circo para librarlo del desafuero. El miércoles acudió a declarar al ministerio público de Morelos, pero debió haber ido sin éste (desaforado), porque el delito por el que se le acusa, necesariamente lleva implícito su detención inmediata, pues se trata una agresión a las mujeres, delito tipificado como grave.
Aparte de este bochornoso hecho que sigue causando ámpula en los medios de comunicación, ahora nos enteramos que los representantes del pueblo, preocupados en la productividad legislativa, se han abocado a presentar iniciativas que ellos llaman o consideran trascendentes, pero que no traen ningún beneficio ciudadano, al contrario, sólo demuestran la pobre inteligencia de los diputados y diputadas cuando de ser productivos se trata.
Hace tres días, la Comisión de Gobernación y Población en la Cámara Baja aprobó varios dictámenes sobre declaratorias de días nacionales, como para que los mexicanos se sientan orgullosos de su pasado o que recuerden los malos momentos por los que han pasado.
En este contexto, los legisladores son ocurrentes y no dejan de ser protagonistas de situaciones banales, intrascendentes, pues eso de que pidan al Congreso les aprueben sus “valiosas propuestas, sus destacadas aportaciones” los tienen ocupados y preocupados que una vez que pasan el filtro, se dan el lujo de difundir sus ingeniosas propuestas.
Enseguida le presentamos varios casos, donde no podía faltar la “destacada” participación de los legisladores chiapanecos, como la del panista Héctor Jaime Ramírez Barba, a quien le aprobaron su minuta con proyecto de decreto que declara el “16 de octubre de cada año como el Día Nacional de la Prevención de la Covid-19 y otras enfermedades respiratorias.
Argumentó que el primer caso confirmado de Covid-19 en México ocurrió el 27 de febrero 2020, y aunque se tenía información desde principios del año, el gobierno federal no actuó de inmediato y se mantuvo solo a la expectativa.
Además, la propia Comisión dijo que se avala que sea el 16 de octubre porque es la fecha en que suelen dar inicio las campañas de vacunación en todo el país, además de que esto se sumaría a los esfuerzos que en la materia hacen las instituciones de salud de todos los órdenes de gobierno.
Otra joya es la iniciativa que declara el 30 de octubre como “Día Nacional del Zacahuil”, ya que, con la preservación de este alimento, típico de la huasteca que recorre los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Querétaro y Puebla, se refuerza la identidad de la región y salvaguarda el patrimonio inmaterial.
Además, el 17 de enero de cada año será a partir del 2026 «Día Nacional de la Talabartería», actividad artesanal mexicana y oficio “el cual combina habilidad, creatividad y pasión, así como una relación estrecha entre las personas, el ganado y la charrería”.
Y quizás como en los nuevos tiempos el cambio climático ha despertado al astro rey con sus agresivos rayos, el 20 de enero de cada año será el «Día Nacional del Sombrero», prenda de vestir que, se dijo en el Congreso, tiene un fuerte arraigo en el país, el cual ha trascendido en el tiempo adaptándose a diferentes momentos históricos.










