El grito fue histórico: reivindicaron a los pueblos originarios y las mujeres hicieron historia
La noche del 15 de septiembre de este 2025 es histórica en muchos aspectos: no se trata del primer grito por parte de la nueva administración de Chiapas y México, respectivamente, sino de ciertos actos protocolarios y frases que quedaron inmortalizadas en la memoria colectiva.
En el caso de Chiapas y el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, este cambió paradigmas al salir a dar el grito con vestimenta propia de los pueblos originarios; previamente, realizó un ritual y presencio desde el Palacio de Gobierno, la ceremonia que se realizó en la Ciudad de México, donde Claudia Sheinbaum emitió el grito de Dolores: posteriormente, acompañado de su esposa, salió hacer lo propio enunciando: ¡Viva Chiapas, viva la paz!
La frase fue simbólica y representó una promesa cumplida, que ante la inoperancia e indiferencia dejó crecer la inseguridad: ahora, con las acciones emprendidas por el mandatario estatal, las “horas serenas” ya forman parte de la vida diaria.
Precisamente, uno de los puntos que se debatió en redes sociales fue la percepción de seguridad en los municipios, que ante la gran escalada del crimen organizado muchas veces dejaron de lado la celebración, llegando a cancelarse, por miedo a que grupos armados hicieran fechorías: ahora, la mayoría de los municipios dieron su grito en completa paz, armonía y con un ambiente familiar, que ya se extrañaba.
Ahora bien, la vestimenta del gobernador si bien puede romper muchos protocolos, es una muestra de congruencia del mandatario, que la reivindicación de los pueblos originarios y el fervor por la Chiapanequidad no se quedan en el discurso, son parte de su actuar. Portar ese traje, fue tomar en cuenta la vasta tradición de los pueblos indígenas en Chiapas, mismos que con el pasar del tiempo le dieron historia, herencia y cultura a nuestro estado y nación, que, ante los colonialismos, fueron olvidados.
Además, Ramírez Aguilar dejó las frivolidades que representaban los trajes de etiqueta y la indiferencia ante un pueblo que sufrió el hambre y la injusticia; este grito fue unísono, donde el pueblo gustoso a la par del mandatario gritó ¡Viva México! Sin reproches, abucheos y en ambiente de paz; claro, la pachanga y arenga no faltaron, pero con paz y felicidad.
Claro, los memes y las burlas en redes sociales no faltaron, que, ante las equivocaciones de ciertos ediles al pronunciar mal el nombre de los héroes epónimos, fueron el blanco de burlas en la web, que no les perdonarán sus pifias.
Respecto al grito nacional, en el que después de 215 años de iniciarse la lucha armada por la Independencia de nuestro país, por primera vez una mujer, la cual está tomando las riendas de los destinos del pueblo mexicano, emitió el grito, pero no sólo se quedó en el hecho de que una mujer lo haya pronunciado, sino en reivindicar a los héroes anónimos y a las mujeres, tal fue el caso de la figura femenina de Josefa, que en grito no mencionó el apellido de casada sino el propio, marcando la autonomía que las mujeres debieron y deben tener en los momentos más trascendentales.
En ambos casos, el grito de ERA y Sheinbaum están rompiendo el internet, en el sentido que rompieron tradiciones y frivolidades, que en nada aportaban al sentido patriótico, humanista y de servicio, que desde luego hubo detractores, pero el pueblo y los internautas (que en estas fechas son expertos en símbolos patrios), se mostraron beneplácitos y señalaron estas rupturas que son benéficas y reivindican luchas históricas.










