Los pleitos de Morena 

A dos años para la elección presidencial en 2024, la grey política en el partido Morena está agarrada del chongo. Las guerras internas trascienden fronteras y no hay día en que en los medios de comunicación se plasmen las declaraciones entre una y otra postura, reflejo de la desunión que “presume” tener el partido en el poder.

Conforme se acerquen los tiempos de definición, los golpes bajos se irán acrecentando y no es para menos, pues está en disputa de la presidencia de la República, la supremacía, la hegemonía, el status de trascender en la historia de México. Hoy no se ve que la oposición pueda revertir el triunfo que está prácticamente asegurado en las urnas para Morena. Por ello la lucha empieza a tornarse ríspida y llegará hasta donde sea necesario. El poderío lo vale, lo amerita.

Pero en medio de esta lucha, estará de por medio la bendición de Andrés Manuel López Obrador y no se hace referencia a quién sea el candidato elegido, sino a que mientras él esté en el poder, el triunfo está garantizado. Así ha pasado con los 15 gobernadores que hoy están en la palestra representando al partido guinda; lo mismo con los centenares de alcaldes y diputados locales y federales que han ganado en las urnas desde el 2018 a la fecha, en la que a la mayoría no los conocían ni en su casa. Todos los que hoy gozan de cabal economía se sacaron la lotería sin comprar cachito, bueno, lo que les salvó fue que aparecieron en la boleta y asunto arreglado. A todos AMLO les ha dado el triunfo.

Quien diga lo contario estará faltando a la verdad. Lo que hay que destacar es que existen diferencias abismales de escasos personajes políticos que se la rifaron con AMLO desde sus inicios. Ricardo Monreal Ávila es uno de ellos, demuestra sagacidad, experiencia y en su accionar por alcanzar la candidatura a la presidencia pareciera que es tozudez por competir. Pero no, es un derecho que le asiste y que, de acuerdo a su forma de ser, luchará hasta el final.

Por ello decimos que el fuego amigo está en todas direcciones. La dirigencia nacional del guinda ya anunció que la elección de su candidato será por encuesta. Monreal lo califica como un método tramposo y, por ende, no participaría, “no me prestaré a ninguna farsa”, dijo en un evento de fin de semana donde recibió los vítores de “Presidente, Presidente”.

Claro y pelado, señaló que, si se insiste en una encuesta elaborada, cantada y organizada por el partido, no tiene sentido participar, porque va a ganar quien quieran que gane; no va a ser democrático. Mario Delgado, de bote pronto, respondió que la encuesta va más allá de un proceso de selección, porque recoge la opinión de la gente, no es una medición de “popularidad”. Sean peras o manzanas, lo cierto es que la situación de los diversos grupos que pelean candidaturas está más que caliente.

Monreal descartó tener un plan “B”, aunque insistió que Morena es un movimiento de la gente y no de grupos, por lo que no deben existir resistencias para que se democratice el partido. Hasta ahora ha dicho que va con el partido que creó AMLO.

O el caso de Ignacio Mier, residente dela Mesa Directiva del Congreso de la Unión, quien presentó una denuncia penal contra los también morenistas Miguel Barbosa, gobernador de Puebla; del senador Alejandro Armenta; y del Fiscal de Puebla, Gilberto Higuera, por traicionar al movimiento, por revelación de secretos y tráfico de influencias. O el pleito a muerte entre María del Pilar, gobernadora de Baja California contra el exmandatario del mismo estado, Jaime Bonilla. El tema de peculado por más de 12 mil millones de pesos es el fondo del conflicto que pone a los de Morena en el ojo del huracán. 

Independientemente de ello, los demás presidenciables utilizan todo lo que esté a su alcance para alcanzar el visto bueno popular y del jefe supremo para estar en la boleta de 2024. Con decirle que hasta Claudia Sheinbaum tuvo la valentía de subirse a la motocicleta de un agente policiaco que muy generoso, le dio un aventón hasta su oficina, en palacio de gobierno. Con esta solidaridad del servidor público la jefa de Gobierno evitó, supuestamente, la catástrofe vial que existe en la Ciudad de México por la suspensión que se tiene del servicio de la Línea 1, del Metro. 

Para todos es claro que no es casualidad, esto del raid es una vieja práctica que utilizaban los priistas, quienes una vez en el poder no se les volvía a ver ni en retrato. O siendo hipócritas, muchos dirán que en verdad que da gusto que estos baños de pueblo se den para demostrarles a los conciudadanos que la humildad está a ras de tierra, ¿o no?

Los ciudadanos están hartos de la faramalla en que quieren sorprenderlos algunos de los políticos. En referencia a ello, es necesario que los presidenciables dejen de andar moviéndose bajo el agua para darse a conocer. Es mejor que se aboquen a cumplir sus tareas por las que fueron designados o elegidos y dejen de andarse paseándose por las plazas públicas en actos masivos. Y Precisamente porque no son tiempos electorales, no más despilfarro de recursos públicos para actos políticos disfrazados. 

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