Un paso al frente
Eduardo Ramírez Aguilar, el senador por Chiapas, oriundo del municipio de Comitán, no ha negado que su máxima aspiración es y será, gobernar su estado para ayudarlo a sacarlo del marasmo en que se encuentra.
A dos años de las elecciones, a celebrarse a mediados del 2024, ERA o jaguar, como se le conoce popularmente, no ha desdeñado su intención de participar como candidato a la gubernatura. En varias entrevistas y paneles ha reiterado su intención y para ello se dice preparado, con experiencia y principalmente, que conoce las carencias de cada una de las regiones de Chiapas.
El jueves utilizó las redes sociales para dar a conocer su informe legislativo en el Senado de la República. Destaca en él la atención que le ha dado a los temas de las mujeres, los jóvenes, economía, deportes y atención a grupos vulnerables. Asegura que han sido sus temas prioritarios.
Sin duda que, para el chiapaneco, la primera prueba, independientemente de su deseo y anhelo, es convencer a su partido Morena para que sea el elegido. El “guinda” es el partido en el poder y vale decirlo, quien sea que lo represente, tendrá una difícil misión: superar el buen gobierno que ha realizado hasta el momento el mandatario Rutilio Escandón Cadenas.
Independiente de los problemas regionales que se presentan sobre la marcha y que sobresalen por las diferencias de tipo religioso, político y social que tienen los diversos grupos, los cuales afectan en parte la gobernabilidad en la entidad, el de Rutilio ha sido una administración que se ha abocado a cumplir el postulado del presidente Andrés Manuel López Obrador: hacer más con lo mismo.
Reducir la deuda pública que fue inflada descaradamente por administraciones anteriores, principalmente la de Juan Sabines Guerrero, ha sido, de lo más trascendente y destacable de la actual gestión gubernamental.
Por ello, la principal encomienda de quien quiera aventarse a la grande es convencer a su partido de que es la mejor opción y ahí es donde Ramírez Aguilar tiene que trabajar duro para lograr su objetivo.
Tiene que tener en cuenta que entre los candidatos que pueden ser palomeados desde Palacio Federal está el actual director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, quien le ha dado buenos resultados al presidente Andrés Manuel, sin descartar al coordinador general de Programas de Desarrollo Bienestar, José Antonio Aguilar Castillejos.
A diferencia de estos dos últimos, Ramírez Aguilar no niega la cruz de su parroquia y respalda su interés que durante años de trayectoria política ha conformado lazos con todas y cada una de las personas que son parte de los sectores del estado. Tiene una amplia base social que respalda su trabajo.
El senador es optimista, pero también sus adversarios políticos están haciendo lo propio. Luego de que el propio presidente de México “rompió” las reglas al destapar a la caballada tres años antes de la celebración de los comicios, para que lo reemplacen, de una u otra manera, las réplicas en las entidades no tendrían por qué no darse
Cada fin de semana y cada que pueden, los “presidenciables” aprovechan cada oportunidad oficial o fuera de sus horarios de trabajo, para promocionarse. Mientras no descuiden su función principal encomendada, pueden hacer circo, maroma y teatro, pues ya dependerá del auditorio si avalan o no estas prácticas.
En política los tiempos no han cambiado. Lo que tienen que entender los aspirantes es a respetar las reglas electorales. En este sentido, el senador Ramírez Aguilar ha actuado con cautela. Una cosa es reconocer su máxima aspiración y que trabaja para que lo tomen en cuenta, y otra es que se anden promocionando con reuniones disfrazadas.
ERA ha demostrado que ha aprendido mucho. Sus encomiendas como legislador y funcionario público en el gobierno de Manuel Velasco Coello le dieron las tablas suficientes para tener en la palma de la mano cómo resarcir los índices de marginación que prevalecen y continuarán por muchos años. Lo interesante e ideal es que quien reemplace al Dr. Rutilio Escandón, le dé continuidad a su plataforma política, económica y social, y para ello, Eduardo Ramírez Aguilar ya alzó la mano, es más, ya dio un paso al frente










