Puro bla bla para atender asunto de desplazados
En el tema de la atención a los desplazados, se reconocen los esfuerzos titánicos del gobierno estatal para resolver los conflictos internos, pero el problema social, político y religioso, no sólo tardará en resolver otros 28 años, como dice la Cocopa que es el tiempo que se han olvidado de ellos, sino otro periodo similar, si no es que pasarán muchos años más para que la añorada palabra “justicia” llegue para bien de todos.
Hace unos días, la casi extinta Comisión de Concordia y Pacificación que surgió luego del levantamiento armado zapatista en 1994, dijo que no debe dejarse de lado la atención hacia las comunidades indígenas de donde han salido miles de familias que son expulsadas por caciques o por diferencias religiosas.
Nadie tiene una cifra exacta de cuántos son los que andan deambulando fuera de su lugar de origen, refugiándose en otros municipios para continuar su vida a pesar de los pesares.
Resalta que la Cocopa solicitó la emisión del Reglamento de la Ley para la Prevención y Atención al Desplazamiento Forzado Interno en el estado de Chiapas. Asegura que son 28 años que los tienen en el olvido. Pues sí, toda una eternidad y la situación prevalecerá igual o quizás peor.
Sin duda que esta tarea de atención debe encabezarla el Estado mexicano por la sencilla razón de que, a lo largo de los años, gobiernos van y vienen, y el tema no lo consideran prioritario. No ha habido mesas de diálogo y las que hay a nivel local, se realizan por la presión que efectúan ciertos grupos afectados, pero la situación no pasa de ahí, sólo prevalecen las palmaditas en la espalda en señal de que se está atendiendo, pero no hay recursos, la cantaleta predominante.
Dice el diputado por Ocosingo Alfredo Vázquez Vázquez que no se ha resuelto el caso de las personas desplazadas que perdieron sus pequeñas propiedades y todo lo que poseían, desde su hogar y bienes, por problemas políticos y religiosos y por el levantamiento armado.
Cómo propuesta de que el gobierno asuma su responsabilidad, está bien, pero está claro que adentrarse a resolver este conflicto en zona de injerencia zapatista no le ocupa al gobierno federal. Tan es así que ni los acuerdos de escritorio que ha presumido el diputado Raúl Bonifaz Moedano, integrante de la mencionada Comisión, los conocían en el mismo seno de la LXVIII Legislatura.
No creemos que, a estas alturas de la vida, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador quiera entrarle al juego de respaldar a los propietarios de las tierras que les fueron arrebatadas en 1994, cuando salieron huyendo tras el levantamiento armado del EZLN.
Son más de 400 familias que reclaman indemnización por más de 42 mil hectáreas y que justo en el mes de mayo pasado, en una protesta en San Cristóbal de las Casas, exigían que se les indemnizara por sus tierras despojadas.
A raíz de esta exigencia, en la reunión que sostenían en el municipio coleto los integrantes de la Cocopa, se hizo el exhorto para solicitar el pago de los daños provocados en los municipios de Ocosingo, Chilón, Altamirano, Las Margaritas y Comitán, y cuyo costo debe absorber el gobierno federal.
El descarado optimismo de los legisladores al asegurar que el gobierno de México pagará a los propietarios sus tierras por las que fueron despojados, y acusar que las administraciones anteriores se robaron el dinero que se había dispuesto para pagarles a las familias que fueron dejadas en la calle, son parte de la politiquería barata que se padece para salir del paso.
O alguna vez han sabido que el diputado de dedo, Bonifaz Moedano ha estado en la zona zapatista para saber de qué se está hablando o ustedes creen que es suficiente el cargo que se ostenta para leer sesudas reflexiones que resolverán el tema antes de que este gobierno fenezca.
Nos referimos a la propuesta de Bonifaz de “que la información que se tenga en archivos y expedientes se comparta con la representación de la Segob en el estado para que cuente con los elementos suficientes, emita opiniones y coadyuve a solucionar la problemática”. No cabe duda que puro bla bla bla son estos legisladores de pacotilla.










