Disfrazadas sanciones a los alcaldes, realiza auditor superior del estado

Está demostrado que Uriel Estrada Martínez, el egocentrista titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), le quiere ver la cara al pueblo de Chiapas, pero, sobre todo, al propio mandatario chiapaneco, al presumir que su trabajo de auditorías a los ayuntamientos de Chiapas se realiza con transparencia y honestidad.

Detalla que en las investigaciones realizadas minuciosamente están descritas las irregularidades que cometen cada alcalde mañoso, algunos en su primera gestión, y otros, ya con mucha experiencia de por medio.

Esta casa editorial difundió en el mes de febrero, que el trabajo del órgano auditor detectó que más de 17 millones de pesos desvió el alcalde de San Fernando, Juan Antonio Castillejos Castellanos. Los mayores perjuicios se detectaron en las asignaciones del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal.

Este lunes, siete meses después, el Diario de Chiapas difunde que, de nueva cuenta, la Auditoría Superior del Estado presenta en su página que el mismo Ayuntamiento de San Fernando incurre en una serie de desfalcos en la Cuenta Pública 2021, ahora por la pírrica suma de más de 50 millones de pesos, es decir, no sólo se duplicó el monto de las transas del alcalde, sino que se triplicaron. Habría que precisar que otros 30 ediles están en la misma sintonía de corrupción.

Citamos este caso en especial, por la desfachatez que se demuestra en el trabajo conjunto de la ASE con el presidente municipal. ¿Por qué se dice? Por la sencilla razón de que hay señalamientos, pero no ha habido ninguna amonestación de parte del órgano fiscalizador para presentar las denuncias penales correspondientes.

O si la ley dice que a la ASE no le corresponde, pues entonces que la LXVIII Legislatura se encargue de tal tarea y se remita la investigación a la fiscalía general del estado, para que se solicite el desafuero del alcalde Castillejos Castellanos.

Es más, al callar la Auditoría Superior del Estado el seguimiento a las irregularidades, los chiapanecos, menos los habitantes de San Fernando, conocerán el seguimiento que se le da al trabajo “institucional”.

Señalamos, la labor de Estrada Martínez no “huele” sino que “apesta” a confabulación, a complicidad, y se hace hincapié en ello, ya que en varias ocasiones se le ha pedido una entrevista al titular para que ataje rumores de lo que se dice en su contra, y principalmente, para que explique el caminito que lleva este tipo de investigaciones, y sus respuestas han sido evasivas o cancelar al cuarto para las doce porque “el señor gobernador lo ha llamado a una reunión”, su argumento.

Si el alcalde Juan Antonio Castillejos y el auditor Uriel Estrada Martínez ya negociaron “solventar” este agravio a la hacienda pública, pues qué cómoda es la responsabilidad del funcionario responsable de que haya cuentas claras en el gobierno estatal.

Ahora entendemos la promoción que este servidor público del gobierno de Chiapas se hace a través de las redes sociales para tener tiempo suficiente para andar felicitando a sus compinches, mandando esquelas de solidaridad, acudiendo a eventos oficiales del jefe del Ejecutivo estatal que nada tiene que ver con su responsabilidad institucional, para no concentrarse en su chamba, si al final de cuentas, parece que negocia los resultados.

No hay explicación para que en esta auditoría como en la de febrero, al alcalde de San Fernando se le pase por alto delitos de alto impacto a las arcas del erario público, luego de cometer operaciones simuladas, duplicidad de pagos, apoyos no recibidos por los beneficiarios, anticipos pagados no amortizados, recursos con fines para el cumplimiento de los objetivos específicos transferidos indebidamente a cuentas bancarias de otros fondos, o los no resarcidos a la cuenta de origen y otros. Un estuche de monerías

Para cerrar estos actos de complicidad, y recalcamos que así es porque no ha habido acción o proceder que demuestre lo contrario ¿Se acuerdan de los abrazos y apapachos que el titular de la ASE difundió en sus redes sociales con el alcalde de Simojovel, Gilberto Martínez Andrade? Fue a su pueblo de origen y fue un deleite para el funcionario coronar a la reina Diana 1ª. De la Feria de Simojovel 2022, en honor a San Antonio de Padua. Textual, dijo que fue grato saludar a sus paisanos y amigos de toda la vida.

Actuará igual ahora que se detectó que el alcalde también causó desfalcos por 50 millones, 162 mil 809 pesos con 49 centavos.  Si estas observaciones a los presidentes municipales no son sinónimo de que lo suyo no es trabajar con honradez y transparencia, y no hay autoridad que penalice la mala rendición de cuentas, estamos ante la máxima práctica de la corrupción y protección de funcionarios solapados.

Rogamos por equivocarnos y que nos tapen la boca con llevar a la cárcel a los pésimos servidores públicos, pero, además, que regresen la paga que se echaron a los bolsillos.

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