Los alcaldes transas
Los presidentes y alcaldesas de Chiapas, cuando toman protesta juran cumplir la Constitución para desempeñar su cargo con honradez y transparencia, pero todo indica que más temprano que tarde su palabra empeñada se desvanece muy pronto. Dice un refrán que cae más pronto un hablador que un cojo, y en este caso, parecería que los representantes de los municipios hacen todo lo que está a su alcance, pero para engordar sus cuentas bancarias.
Apenas se llevan 314 días al frente de los Ayuntamientos y en su primera evaluación de cómo han manejado los recursos, ya están señalados por cometer desfalcos en contra de la hacienda pública del estado.
La realidad es que es un absurdo y falta de respeto al ciudadano que hoy se conozca que 31 alcaldes, siete del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena); seis del Partido del Trabajo (PT); cuatro del Revolucionario Institucional (PRI); nueve del Verde Ecologista de México (PVEM); dos de Chiapas Unido; y uno de Redes Sociales Progresistas, Partido Encuentro Solidario y Mover a Chiapas, estén sindicados como rufianes, pues a las primeras de cambio, han intentado burlar a la autoridad en la comprobación de gastos.
En estas últimas cuatro líneas se engloban nada más 640 millones de pesos en operaciones fraudulentas en las que quisieron engatusar a la Auditoría Superior del Estado, la flamante institución que audita, pero que no castiga. Al contrario, ayuda a los ediles a “reparar” inconsistencias, pero con la consecuente aportación, sino qué caso tendría trabajar tanto.
Huixtán, Cacahoatán, Las Rosas, Tuxtla Chico, Simojovel, Pijijiapan, Chenalhó y Ocozocoautla, son los municipios que más dañaron las arcas del erario público. No se concibe que sólo en 31 municipios se hayan realizado pagos o erogaciones simuladas por 641 millones 887 mil 82 pesos y 59 centavos.
Se imagina cuántos salones de clases o medicamentos se hubiesen adquirido con esa cantidad. Y ya que se habla de millones de pesos, la pregunta obligada es ¿a cuántos alcaldes o alcaldesas se les castigará con la pena de cárcel?
Sólo échele lápiz al dinero que, se comprobó, se fugó por otros canales. Seis alcaldes de los municipios de Tuzantán, Ocotepec, Marqués de Comillas, Mazatán, Huixtán y Cacahoatán, que gobierna el Partido del Trabajo, este que siempre se arrastra por donde lo jale el grande, no comprobaron más de 211 millones de pesos. No es posible que Huixtán, un municipio indígena, no transparente 110 millones 382 mil pesos, y el ayuntamiento de Cacahoatán haya desaparecido por arte de magia la nada despreciable suma de casi 72 millones de pesos.
Tuxtla Chico, Pantepec, Ostuacán y Las Rosas, ayuntamientos gobernados por el PRI, esfumaron más de 132 millones de pesos y de éstos, el de Las Rosas, un municipio muy pequeño, su desfalco sobrepasa de este total, casi 60 millones de pesos, casi el doble de los otros tres ayuntamientos.
El PVEM aglutina a nueve: Simojovel, Tumbalá, San Fernando, Palenque, Motozintla, Jiquipilas, Huehuetán, Chiapa de Corzo y Chenalhó. De estos, el municipio donde se extrae el ámbar sobrepasa los 50 millones de pesos de desfalco y Chenalhó, uno de los ayuntamientos que tiene contantes problemas de tipo social, político y económico, le encontraron casi 31 millones de pesos en las irregularidades al erario público.
El partido en el poder y que arrasó en las pasadas elecciones, Morena, no canta mal las rancheras, pues su política de no robar como lo presume la Cuarta Transformación es una utopía; siete municipios auditados en la primera etapa, arroja casi 100 millones de pesos como dinero no comprobado. Ocozocoautla y Pijijiapan, con más de 34 y 42 millones de pesos, respectivamente, son los más cuestionados. Le siguen Trinitaria, Mapastepec, Catazajá, Suchiate y Sabanilla.
La “chiquitos”, los que se sacaron la lotería, también aprendieron rápido a hacer sus matemáticas a su favor. Del Partido Chiapas Unido, Maravilla Tenejapa y Jitotol, dos pequeños municipios, tienen en su haber casi 20 millones de pesos sin que se conozca cómo se gastaron.
Mezcalapa, con Redes Sociales Progresistas, le detectaron la nada despreciable suma de 16 millones 815 mil pesos que andan en el limbo; en La Concordia, donde manda el honesto y transparente “Amigo Migue”, al frente del partido Encuentro Solidario, no le encuentran nueve millones, suficientes para pagar la deuda que debe a un particular y que es motivo de un pleito legal. Y, por último, Mover a Chiapas, que gobierna en el Bosque, se caracteriza por desfalcar al erario público por casi 10 millones 500 mil pesos.
¿Qué dirán a todo esto los dirigentes de los partidos citados? Está claro que las advertencias del gobernador Rutilio Escandón de que trabajen para el pueblo y que no sean manos largas no ha sido escuchado. Veremos el seguimiento que se le dé a estas irregularices por parte de la institución de parapeto, la Auditoría Superior del Estado y del propio Congreso del Estado, pues en tiempos de supuesta transparencia y de rendición de cuentas claras, los alcaldes, como siempre, dan la nota










