¿Pararán las candidaturas indígenas adjudicadas a mestizos?
A dos años de la elección en 2024 en el estado de Chiapas, el presidente del Instituto Electoral y participación Ciudadana (IEPC), Oswaldo Chacón Rojas, recordó un tema escabroso del que diputados locales y federales se han adjudicado para lograr obtener una curul como representantes mestizos a costa de lo que sea: las candidaturas indígenas.
Aunque no dio detalles, adelantó que a estas alturas del jaloneo que ya se vive en el país y de manera simulada en algunas partes de la entidad, el IEPC ya encontró la forma de atajar la simulación de personajes que tienen todo, menos que sean nativos de los pueblos autóctonos, aborígenes, originarios o como usted le quiera llamar.
De esta modalidad se valieron muchos “abusados y abusadas” legisladores que no se inmutaron estar en los tribunales con tal de conseguir la candidatura, porque independientemente de que no corre por sus venas sangre nativa, les movía “el corazón y las ganas de apoyar a las comunidades indígenas”.
Un tema cuestionado de principio a fin, pues en el 2018 y en el 2021, algunos “políticos” se pusieron truchas para conseguir las firmas y sellos de los agentes municipales para que les dieran el “aval” de representarlos en el Poder Legislativo bajo la promesa de conseguirle beneficios para sus pueblos.
Nada de ello ha pasado y hoy aún se tienen a “distinguidos” diputados y diputadas representando a Chiapas con indumentaria regional sobrepuesta, aunque éstos sean oriundos de la Ciudad de México o descendientes de apellidos alemán e italiano. ¡Qué importa, lo trascendental es estar en la nómina, aunque de legislar se trate no conozcan ni los tres primeros artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos!
El consejero presidente del IEPC es el primer responsable de que en la llamada democracia no haya más trampas e impedir que ambiciosos del poder quieran volver a sorprender a los pueblos indígenas.
Es justo ahora cuando debe trabajarse una campaña de concientización hacia los pueblos originarios para que no haya más atropellos a sus derechos y que perversos y malintencionados hombres y mujeres se aprovechen de sus limitaciones e ignorancia en el campo político-electoral.
Esta práctica común se hizo “viral” en todo México desde el 2018 y Chiapas no fue la excepción. Lamentable que la ambición y la bajeza se haga presente en este tipo de acciones que ubican a la política como una actividad siniestra. No es el caso generalizar, pero no cabe en la cabeza con qué honestidad y transparencia un diputado local o federal puede mirar a los ojos a sus compañeros de bancada si su curul es producto de la inmoralidad y la bajeza.
Es el momento justo para que los órganos electorales de los 32 estados del país y el Instituto Nacional Electoral (INE) se junten para presentar una propuesta en la que se prohíba que a los indígenas les arrebaten sus espacios en las Cámaras donde pueden ser sumamente productivos.
Chiapas se ha caracterizado por tener descendientes originarios estudiosos, inteligentes, que han puesto en alto al estado. Por qué no desde ahora los partidos políticos se abocan a buscarlos, a convencerlos de que los representen. Esto sería más productivo que apoyar a suplantar a la mala a quienes pueden ser referentes del desarrollo para sus pueblos y comunidades originarios.
Aprender de los errores es quizás lo más correcto, pero ya no haya más indecorosos como los que se aprovecharon, con la ayuda, incluso, de ex gobernadores o líderes partidistas, que avalaron la patraña, cuando de la noche a la mañana de funcionarios públicos brincaron a una curul.
A nadie de los diputados que están en Congreso de la Unión o del estado de Chiapas, se le ha oído decir en tribuna que se emprenda una campaña de desprestigio -como lo propagó Morena contra sus adversarios que no votaron por la Reforma Eléctrica, por ejemplo-, contra sus compañeros que estén ocupando un asiento cameral producto del arrebato a los indígenas.
Está claro que entre “gitanos no se leen la mano”, pero por lo menos una pizca de decencia debería predominar en este tema que revivió el presidente del IEPC y que ojalá lo ataje para el bien de la democracia, como establecen las leyes en materia electoral.
Como colofón, sólo para recordarles, algunos de quienes “trabajan” en el poder Legislativo en espacios reservados para los indígenas se encuentran Manuela del Carmen Obrador Narváez (reelecta) por el distrito de Palenque; Alfredo Antonio Gordillo Moreno, quien antes era secretario técnico del gobierno de Chiapas, así como Clementina Marta Dekker Gómez, Humberto Pedrero o la coleta “tsotsil” Fabiola Ricci Diestel.
Adela Ramos Juárez, Esther Araceli Gómez Ramírez, Jesús Oropeza Nájera y Armando Tonatíuh González Case, también usurparon candidaturas indígenas. A todos, a los que ganaron y perdieron la historia ya les tiene reservado su espacio.










