¿Quién se colgará del Gran Premio de México?

La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, se arrepintió de haber dicho que la Fórmula 1 es un deporte “fifi”, a pesar de que el Gran Premio de México, donde compite el jalisciense, Sergio “Checo” Pérez, es un evento de talla mundial, donde lo que acontece en las más especiales e históricas pistas de carreras son visualizadas en trasmisiones en vivo.

Su comentario sólo porque no le agrada este deporte, le acarreó críticas, y para componer lo dicho, señaló que, aunque no asistirá, los boletos que le entregarán -al ser el Gobierno de la Ciudad de México uno de los patrocinadores, se regaló a los niños de primaria y secundaria que puedan acudir a las emociones del emparrillado de asfalto.

Lo que es una verdad, es que Claudia, la “corcholata” preferida de AMLO para sucederla en la presidencia de la República, fue pilar importante para que el certamen que el domingo se llevará a cabo en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez, se concretara, a pesar de que, también hay que decirlo, el propio Andrés Manuel López Obrador dijo antes de la pandemia que no la financiaría el gobierno a través del Fondo de Fomento al Turismo, cómo se hizo en anteriores justas, porque los recursos fueron destinados a la construcción del Tren Maya.

Esta será la quinta carrera en México y acá resalta, los datos preliminares que la Coparmex destaca en base a lo obtenido en las competencias anteriores: una derrama de más de 55 mil millones de pesos, lo que significa que, para la del domingo, si se sigue la lógica, serán en una primera estimación, más de 15 mil millones de pesos que se quedarán en la Ciudad de México en hotelería, restaurantes, venta de artículos suvenirs, visitas a sitios turísticos aledaños, entre otros puntos de referencia que resultarán beneficiados.

Lo desdeñado por la parte oficial hoy lo concretan patrocinadores que creen en este tipo de justas y hay que decirlo, a pesar de la inseguridad que priva en la entidad, le dará proyección mundial a México. Los empresarios consideran que serán cerca de 400 mil visitantes, un 20 por ciento de otros países que son no aficionados, sino muchos de ellos, fanáticos de este deporte.

Las reservaciones en los hoteles están casi saturadas, según confirmó la mañana del jueves la Coparmex. El mismo organismo dijo que el gobierno se encargue de la seguridad del país y los empresarios y sectores afines verán porque los eventos deportivos de renombre lleguen al país para levantar la economía maltrecha que hoy se padece en sectores desprotegidos.

Ahí está el caso del regreso de los juegos de grandes ligas programados para abril de 2023, donde las franquicias de San Francisco y los Padres de San Diego, sostendrán encuentros en México como parte de la temporada regular en los Estados Unidos, donde se juega, a decir de los expertos, el mejor béisbol del mundo. O la Liga MLS que también en 2023 contempla partidos en estadios del centro del país.

Lo cierto es que el deporte fifi o de los “millonetas” como se dicen “en el bajo mundo” a las carreras de la Fórmula 1, está en boca de todos y eso hay que reconocerlo, quieran o no, a la gran actuación del mexicano, originario de Jalisco, “Checo” Pérez.

Al deportista que muestra destreza en el volante -del que por cierto muchos colectiveros y taxistas lo quieren emular en las calles y avenidas de la capital Tuxtla Gutiérrez y otras ciudades de Chiapas, lógico, con pésimos resultados- es el responsable de que la economía de la capital del país se dispare al alza.

El día de mañana, cuando la temporada concluya, seremos testigos de los homenajes que los políticos mexicanos le harán al piloto por sus logros, subiéndose a un barco que cuando zarpó hacia tierras lejanas, nadie se dignó para irlo a despedir.

Y como nos desviamos en el tema de la política, los usuarios de las redes sociales ya empezaron a debatir sobre qué personajes serán los que utilizarán el emparrillado para “abusar de la confianza” del deportista para promocionar su imagen.

Podrían ser Marcelo Ebrard, Adán Augusto López Hernández, Ricardo Monreal Ávila y el resto de las corcholatas que destapó AMLO que hoy andan en campaña, los que estén en calidad de copilotos en esto que en la Fórmula 1 se le conoce cuando el rugir de los motores estén formados para salir cuando se levante la bandera de cuadros: “grilla de partida”. Termino a modo para esto de la política.

Aunque en una de esas, les gana el propio Andrés Manuel, con eso de que el papá de “Checo”, el diputado de Morena, Antonio Pérez Garibay, ya le debió haber corrido la invitación para estar en el palco de honor, y una sorpresa mayor será que el presidente de México llegue acompañado de su alfil, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien en su defensa dirá: “no vine, me trajeron”.

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