Monreal contra los cotos de poder
En los últimos 15 días, Ricardo Monreal Ávila ha mostrado músculo para contrarrestar los ataques que desde el poder le ha enviado la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, y tan bien librado ha salido que de los 127 senadores que hay en la Cámara, 90 de diversas bancadas partidistas, lo acuerparon, es decir, más de la mayoría le respaldan.
Este mensaje de poderío que mandó a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, considerada por Monreal, como la persona que está atrás de los ataques sistemáticos de la gobernadora de Campeche, no se lo esperaba, tan es así que cuando le cuestionaron qué respondía a las acusaciones en su contra al señalarla de ser “la autora intelectual” de la embestida, prácticamente minimizó el tema y prefirió no subirse al ring.
De antemano se hizo presente que la jefa de Gobierno no las trae todas consigo para enfrentar a un peso pesado, que, aunque no las tiene todas consigo, ha sabido estar en boca de todos y ganando adeptos en esto de la grilla para llegar a la candidatura a la presidencia de la República.
Las respuestas puntuales de Monreal han sido inesperadas que el propio mandatario Andrés López Obrador no ha tocado el tema en las mañaneras del jueves y viernes.
Así como Sheinbaum hizo pública una carta de apoyo al presidente López Obrador con respecto a la Reforma Electoral, los senadores señalaron que “no aceptan agresiones contra ninguno de los parlamentarios que representan la pluralidad de la nación”.
En este pronunciamiento público están un gran número de senadores de Morena que criticaron los métodos como los dichos de la gobernadora. “Nos parece inaceptable que intervenga y altere comunicaciones privadas y que desde el poder haga uso de ellas para denostar a ciudadanos; que con recursos públicos patrocine una campaña de descalificación en contra de una persona; y que viole un amparo sin ningún escrúpulo con tal de continuar con su empeño de difundir falsedades y agresiones calumniosas, entre otras conductas injustificables e ilegales”.
Este contundente mensaje delinea que Morena no la tendrá muy fácil para deshacerse de Ricardo Monreal, quien seguramente, y así lo hicimos saber en ocasión pasada en este mismo espacio, renunciará al partido. El miércoles, en conferencia de prensa lo trató de insinuar al medio cantar la canción que dice “diciembre me gustó pa que te vayas…”, pero lo más seguro es que aguantará hasta lo último. Lo cierto es que todo está tan medido que les picó la cresta y mandó el mensaje de que con él no será tan fácil derrocarlo.
Morena no quiere darse cuenta que en Monreal tiene a un candidato con un triunfo asegurado en el 2024, aunque no sería un dócil mandatario, porque ha demostrado que no cede a chantajes ni busca imposiciones.
Ahora que la declaración que hiciera respecto a que solicitará el desafuero de la gobernadora Layda Sansores, tras la divulgación de información personal en la última emisión del “Martes de Jaguar”, pese a amparo judicial, será un verdadero choque de trenes, pero con el mismo partido, ya que en este caso es la cámara de Diputados la que tendría que votar y donde la mayoría lo conforman los legisladores y legisladoras morenistas.
Justo en este espacio cameral también el senador tiene muchos adeptos que le han brindado su apoyo y por ello se vislumbra una lucha encarnizada que, si no interviene y lo piensa mejor el presidente Andrés Manuel López Obrador, el camino rumbo al 2024 se pondrá peor, con trampas y zancadillas por doquier.
El otro punto es que, si el proceso legal tarda mucho o de plano se archiva, como es la práctica común de la Fiscalía General de la República, a Monreal le queda solicitar el desafuero de Layda Sansores a través del juicio político y justo ahí, en la Cámara de Diputados, habrá mucho de qué hablar.
La embestida en su contra dentro de Morena está cantada, por ello las fuertes declaraciones del senador se interpretan que se juega sus últimas cartas para ser el agraciado del “guinda”, aunque el propio Mario Delgado, dirigente nacional, con sus acciones, ha señalado que no es el bueno para el partido para el 2024.
“No hay forma de que se escape, es decir, para mí es una presunta delincuente y esto amerita que se separe del cargo y que sea sometida a un proceso ordinario como cualquier mexicana o mexicano que viole la ley. Nosotros no deseamos funcionario que de manera contumaz y sistemática sean violadores de la Constitución y de la ley”. Así las cosas, en un partido que apenas empieza a gobernar y sus huestes buscan el poder a costa de todo.










