El EZLN está envejeciendo
Este primero de enero, contrario a lo que nos tenía acostumbrado, la “milicia” del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) celebró de manera íntima, 29 años de haberse levantado en armas contra el gobierno federal, justo cuando gobernaba el país Carlos Salinas de Gortari.
La crónica de su celebración fue sin aspavientos, en el silencio de la noche para amanecer el 1 de enero. No hubo invitación masiva como en otras ocasiones de los representantes de los medios de comunicación y esta vez no permitieron que quienes llegaron pudieran tomar fotografías, videos o cualquier otro registro de los actos que se hicieron en la intimidad de los caracoles zapatistas.
Eso sí, hubo baile y mucha nostalgia. Los recuerdos se hicieron presentes para aquellos “rebeldes con causa” que se revelaron aquella noche del 31 de diciembre de 1993 y que retumbó en todo el mundo las primeras horas del 1994.
La toma de la presidencia municipal de San Cristóbal fue lo más importante. Ver milicianos bajo los pilares de la alcaldía había tomado por sorpresa a miles de sancristobalenses y de los propios turistas que acostumbraban recibir el año en esta histórica y colonial ciudad.
El mismo gobierno se dijo sorprendido por esta “afrenta” recibida, producto del olvido hacia los indígenas. Si bien como tal no fue una guerra, el objetivo trazado tuvo el mayor de los éxitos, tanto que sirvió para revolucionar las conciencias y desviar la atención hacia este sector indígena.
En la historia de la integración de los zapatistas, se registran primero como Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), se organizaron como tal un 17 de noviembre de 1983 en el corazón de la Selva Lacandona; en el año 1992 marcharon para conmemorar el 12 de octubre por los 500 años de resistencia indígena, se auto denominaron Alianza Nacional Campesina Emiliano Zapata (ANCIEZ), pero el 1 de enero de 1994 todo mundo los conoció como el EZLN.
Su lucha ce centra contra “el mal gobierno”. El EZLN maneja 46 muertos en los primeros tres o cuatro días de enfrentamientos, aunque, a decir verdad, no se tiene un concentrado puntual del saldo rojo debido a que supuestamente no mostraron los cuerpos de los caídos. Lo ciertos es que a casi tres décadas la justicia aún no llega a las zonas indígenas.
La marginación continúa prevaleciendo y aún pasarán muchos, pero muchos años, para que la justicia se haga presente. En el año que acaba de fenecer, la ONU dijo que hasta 300 años se requerirán para cerrar la brecha de la desigualdad en el mundo en materia de protección legal y en eliminar leyes discriminatorias y algo así como 140 años para lograr la representatividad en los puestos de poder y liderazgo en el lugar del trabajo
Por ello, pensar que la pobreza terminará pronto es un “grito ahogado de dolor y tristeza”, pues las carencias seguirán en pie.
Es cierto, como lo dijimos, la aparición del EZLN revolucionó conciencias, pero lamentablemente también en este movimiento lo han aprovechado para que grupos organizados de “líderes” utilicen a los indígenas para delinquir, para ponerlos como carne de cañón.
En lo poco que se difundió en el marco de la celebración, resalta lo que informaron los líderes del EZLN -con la notable ausencia de Marcos-, que hicieron público su preocupación de que los jóvenes, aquellos que no fueron testigos ni participaron en la lucha, estén agarrando camino como migrantes, y dejen el cultivo de las tierras.
Eso no ayuda a la lucha zapatista y sí que es un problema, ya que los que agarraron la bandera de las armas hoy están rondando en los 50 o más años, lo que significa que ya no tengan la fuerza ni las agallas para seguir participando como “revolucionarios” activos. Situación que se podría interpretar de que el EZLN está envejeciendo.
Y más si tienen conocimiento que en el otro extremo, también algunos se han aprovechado para obtener prebendas, cotos de poder, explotar a sus mismos compañeros. Los hechos violentos que cada vez son más constantes en las zonas indígenas, advierten de la peligrosidad en que se ha convertido el falso ambiente que enmarca la lucha social.
Antes había respeto por el extranjero que recorría la zona zapatista, ávido de conocer la realidad del zapatismo, y en este aspecto, hoy todo está prohibido. No hay paso seguro ni libertad para transitar por aquellas zonas, donde resulta hasta un riesgo latente ser detenido si no se cumplen las peticiones de las comunidades que se traducen en “cooperaciones voluntarias”.
En este aspecto, le movimiento ha sido negativo, porque los “revolucionarios astutos” se ponen la “camiseta de zapatista” cuando en la práctica no tienen ningún respeto por lo que fue y es el movimiento del EZLN.










