Felicidades a la niñez por el “Día de los Santos Reyes”
Las festividades de diciembre culminan con la llegada de los Santos Reyes, una milenaria tradición que en los últimos años ha ido perdiendo valor ante la niñez por la penetración extranjera de Santa Claus, quien prácticamente se roba el show la noche del 24 de diciembre.
Sin embargo, muchos de los que hoy ya no son tan jóvenes y son padres de familia, recuerdan con nostalgia cómo esperaban la llegada a sus hogares de Gaspar, Melchor y Baltasar. En la mente de todos se arremolinan, seguramente, las imágenes de cuando los mandaban a dormir temprano para que los Reyes Magos pudieran llegar.
Se obedecía al instante, el niño se iba a la cama, pero fiel a su estilo, “pelaba” el ojo, tratando de sorprender a aquel “cumplidor de sueños” que entraban por una rendija de la casa a dejar los juguetes o lo que decía la carta que los padres ayudaron a escribir al pequeño o pequeña.
Tiempos memorables que hoy abuelos y padres de familia les preocupa cumplir al pie de la letra. Sin embargo, la situación económica cada día mengua la capacidad para que los Reyes Magos logren cumplir al pie de la letra los sueños de los niños y niñas.
Los esfuerzos son titánicos y, efectivamente, muchos hogares amanecen iluminados por la sonrisa de los pequeños, pero también hay más que no saben lo que es tener un juguete en sus manos.
Por ello resulta importante que instituciones, agrupaciones y organizaciones diversas se empeñen en llevar un rato de alegría para quienes están imposibilitados a tener garantizado sobre su cama, bajo el árbol de Navidad o su lugar preferido, un juguete que los haga sonreír.
Todos tenemos que contribuir a que la ilusión de los niños no decaiga, a darle el valor que les corresponde dentro de la sociedad. Hoy más que nunca, ante la aterradora vida violenta que se vive en gran parte del país, preservar la tradición con nuestras acciones, que la sonrisa del niño no se apague, es una tarea que se debe construir día con día.
La responsabilidad de los padres de familia, sin duda, está presente, pero lamentablemente se presentan situaciones adversas en la que los papás no logran cumplir sus objetivos. Generarles un crecimiento feliz, digno, es cada día más complicado.
Sólo hay que voltear en las colonias de la periferia de la ciudad o en las comunidades rurales e indígenas donde las carencias están a la orden del día. Las estadísticas son alarmantes en cuanto a pobreza, por eso mientras se pueda, hagamos hasta lo imposible por no dejar que la sonrisa de nuestro hijo o hija se apague.
Tampoco podemos cerrar los ojos y dejar pasar desapercibido los casos extremos de violencia y explotación que se presentan en nuestra sociedad. Lo vemos todos los días en los cruceros, en las calles, donde pequeños de cuatro, cinco o seis años, deambulan pidiendo limosna.
Cuadros que muchas veces parten el alma por la sencilla razón de que los padres y madres de estos pequeños están absorbidos por el consumo de alcohol, y son ellos los que los obligan a pedir.
Lamentablemente el bajo nivel de educación y la falta de empleo orilla a las personas originarias de comunidades indígenas a migrar a la ciudad para intentar sobrevivir a sus pesadillas. Y en este caso, por más que se realicen esfuerzos institucionales, los programas no alcanzan para subsanar en su totalidad este mosaico de pobreza y marginación, y en donde los pequeños son los que más sufren.
Es, sin duda, un panorama, grotesco y muy difícil de atender, pero la intención tiene que ser una prioridad y en la medida de las posibilidades, tratar de brindarles momentos de felicidad.
En el Diario de Chiapas, por ejemplo, todos los años se esfuerza por realizar un evento masivo en el que los niños puedan tener acceso a un juguete a cuenta de los Reyes Magos. Este 6 de enero no será la excepción y justo frente al Atrio de la Catedral, en la capital chiapaneca, se hará un pequeño pero significativo evento para que pasen un rato de alegría y tengan además la oportunidad de obtener un juguete que les “endulce la vida”.
Otro caso especial es el que realiza el DIF Chiapas que, en esta ocasión, el día sábado 7 de enero, en el estadio de béisbol “Panchón Contreras”, realizará por la tarde un evento con características similares.
Lo importante es mantener vigente la tradición. Ojalá los que podamos contribuyamos a hacer feliz a los pequeños en su día. Se lo merecen.










