Los eventos políticos disfrazados de Aquiles Espinosa

Ahora resulta que el flamante secretario de Movilidad y Transporte, Aquiles Espinosa García, le ha dado por ponerse la camiseta y atender el negocio, es decir, sostener encuentros con los representantes transportistas de los diversos servicios como taxis y mototaxis, principalmente, pues esa es la “encomienda y la responsabilidad que forma parte de sus tareas como funcionario de primer nivel.

Raro, a primera vista, que se ponga a ver los problemas del sector, precisamente casi cuatro años y medio de que tomó el puesto como integrante del gabinete estatal, pues para toda la ciudadanía usuaria, es sabido que los que mandan son los concesionarios, los llamados “pulpos” del transporte que tienen la suficiente fuerza para mantener a raya cualquier acción “legal” que intente hacer el funcionario de marras.

Dos ejemplos tan banales representan el funcionamiento de aparador que tiene Espinosa García: Uno, el que los transportistas dijeron se sube un peso el costo de la tarifa del servicio colectivo en febrero de 2020, y los taxistas aceptaron las tarifas por dejada de taxis, pero que en realidad no se respetan. Y dos, no meter las manos y dejar desamparados a los usuarios que han sufrido accidentes, sin molestar en lo más mínimo al concesionario responsable, así tenga la culpa de los percances por el mal estado de las unidades.

Fueron más de cuatro años que no se molestó por “atender” al sector que hoy, en víspera de una elección estatal se apresura a tener contacto con la gente, aunque ésta no tenga nada que ver con la movilidad terrestre de unidades del servicio público.

La verdad que el descaro de Aquiles no tiene palabras para dimensionar su ambición que lo ha caracterizado siempre para estar pegado a las “arcas públicas”, así sea que su desempeño como funcionario sea cien por ciento negativo.

O díganos si no estamos en lo correcto cuando al secretario de Estado hoy pomposamente difunde a través de sus redes sociales encuentros que dan cuenta de su “interés” por resolver los problemas del transporte, con los integrantes del Consejo Directivo y Comité Ejecutivo periodo 2023-2024 de la CANACO; a los tuxtlecos egresados del Instituto Politécnico Nacional, o a los jóvenes, durante el lanzamiento de la convocatoria del certamen estatal de oratoria y debate.

No cabe duda que es de risa su disfrazada campaña, al decir que sostiene encuentros con mototaxistas interesados en regularizar su servicio, cuando en las fotografías que cuelga en su cuenta de Facebook aparecen “hombres de la tercera edad y mujeres amas de casa”, que en su expresión parecen preguntarse qué hacemos acá. Lógico ni conducen una unidad de transporte ni son concesionarios.

Bueno, hasta se da el lujo de inaugurar carreras pedestres como parte de la “movilidad urbana”, hágame el canijo favor. Eso que se lo deje al área de deportes del Ayuntamiento, de la titular del Indeporte, Tania Robles, o de alguien más, pero que no quiera engañar con este protagonismo de que es un hombre comprometido con su trabajo.

Ya que anda haciendo recorridos, sería bueno que se subiera a dar un paseo por las rutas más peligrosas, 90 y la 25, por ejemplo, para verificar en qué condiciones se viaja, la forma en que conducen los choferes, el trato que le dan a los usuarios y ya de pasadita, que les verifique si traen licencia, y si cuentan las unidades con seguro de vida

O por qué no se reúne con los pulpos del transporte y que les lleve el número de concesiones que tiene cada uno de ellos, que les informe que la Secretaría propondrá una iniciativa al Congreso para que nadie pueda tener más de cinco concesiones, y que justifique la decisión porque ya dijo el presidente de México que nadie puede ganar más que él, y por lo que se sabe, las ganancias de los acaparadores de las placas son estratosféricas.

Y ya de pasadita, vigilar el cumplimiento de la ley para que les paguen a los conductores de las unidades las prestaciones de ley, que les hagan efectivo el seguro social, y que no sólo el 24 de diciembre les regalen la cuenta como su gratificación navideña.

Si es que anda muy decidido a componer el tema del transporte, por qué no ha hecho nada para transparentar las concesiones que posee el alcalde de San Fernando, Juan Antonio Castillejos Castellanos, a quien en un reportaje publicado en esta casa editorial se puso al descubierto, con lujo de detalles, la forma en que tiene controlada la región y donde más que un edil que apoya a las causas sociales, explota el servicio de mototaxis y taxis en aquella zona e incluso en Tuxtla, donde posee una gran cantidad de concesiones.

Si Aquiles Espinosa se quiere candidatear para un puesto político, utilizando a Morena, como el partido que lo acuerpe, pues que lo haga, está en su derecho, pero que no utilice los recursos públicos para hacerse presente en reuniones con tintes partidista, y si tanta gana tiene, pues que renuncie y ahí sí puede recorrer colonias, dar apapachos, besos, saludos. Total, la candidatura para ser alcalde de Tuxtla Gutiérrez o ya de perdis una diputación local, lo vale.

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