Destape de Velasco, jugada maestra para la elección en Chiapas en 2024
Ahora que la política se alborotó porque Manuel Velasco Coello, senador por Chiapas, por el Partido Verde Ecologista de México, puede ser el candidato a la presidencia de la República para el 2024, un hecho que no es nuevo, pues antes de dejar su gobierno, en el 2018, se manejaba que era una opción para competir, justo en los comicios que ganó Andrés Manuel López Obrador, la situación se torna diferente y hasta hoy podemos hacer especulaciones que quizás él sea el as bajo la manga que se tiene ante la nula efectividad que muestran las corcholatas favoritas de AMLO.
Es indudable que no es para decir que su destape formulado por la propia dirigencia nacional del Verde, sea ya un hecho consumado, pero sí forma parte de una serie de elucubraciones que no suelen ser descabelladas y que lo ponen como el hombre que se puede ganar la lotería, aunque esta vez no es que no haya comprado algún cachito, sino que su apuesta es que el PVEM gane de rebote en Chiapas la gubernatura de Chiapas.
La política es así. Cuántas historias dan cuenta de la asunción al poder de quienes han sido presidentes de México. A diferencia de AMLO, que caminó antes casi 30 años en la oposición, los demás presidentes fueron palomeados por el mandatario en turno, muchas veces, dejando fuera a verdaderos políticos que frustraron su carrera política, y por ello, le dieron la espalda al PRI para enrolarse a las filas de la izquierda, sin serlo. AMLO ha hecho lo mismo, pero él puso de moda que los aspirantes caminen para ver quién le convence para sucederlo.
Para Chiapas no es un secreto que la candidatura de Manuel Velasco, gane o pierda, es ya una reverencia para hacerle ver al ganador o ganadora que no debe olvidarse de los pueblos del sur que por años han quedado al margen del desarrollo.
Ahora que los amarres políticos no son de otro mundo, tienen lógica. Primero porque el presidente Andrés Manuel no está pensando en un candidato que lo reemplace que represente al norte del país. Todos sabemos que dicha zona ha despegado ciento por ciento, comparada con el sur sureste, en las últimas dos décadas.
A como van las cosas, la capacidad política y negociadora del senador Velasco Coello es una garantía. La herencia de su abuelo, Manuel Velasco Suárez, desde cuando fue gobernador de Chiapas, la ha sabido extraer muy bien para caminar desde hace más de 20 años en la política. Los roces que ahora presume desde el Senado para conciliar en asuntos de relevancia nacional no dejan dudas de su talento innato para tejer la solución de problemas de gran calado.
Manuel Velasco, de la noche a la mañana, está en boca de todos, y en esta tesitura, tiene una gran ventaja. Es amigo de Andrés Manuel a quien ayudó siendo gobernador cuando el hoy presidente hacía sus visitas a la entidad. Para nadie es un secreto que este tipo de nexos se ventilan en todos los gobiernos. Quien lo dude o lo niegue está mintiendo.
La política convenenciera se da en todo lugar y en cualquier color de partido que gobierne. Lo mismo sucede en este momento, donde los gobiernos de Coahuila y el Estado de México, hacen hasta lo imposible para que sus candidatas y candidatos obtengan el triunfo. Lo mismo lo hace el partido en el poder con sus corcholatitas en ambos estados. Son disputas para conservar el poder, sin duda.
Si Manuel Velasco fuese candidato del Partido Verde, el próximo gobernador de Chiapas, incluso, podría arrebatarle el triunfo hasta hoy casi seguro candidato o candidata de Morena. Por eso el destape del ex mandatario chiapaneco tiene más fondo que realidad, en el sentido de que sea él agraciado.
El escenario da un giro de 360 grados porque el partido agarraría fuerza y de los visibles aspirantes a gobernar el estado por Morena, uno de ellos prácticamente estaría despidiéndose de las filas del guinda para regresar e incorporarse al Partido Verde.
En realidad, podemos decir que es la jugada maestra para que la elección de 2024 sea una de las más competidas y reñidas que se tenga memoria. Lo que sí podemos adelantar es que las partidas del ajedrez tienen a un buen maestro y ese es Manuel Velasco, quien conforme pasa el tiempo, pese a su juventud, nos ha demostrado que es un gran estratega político.










