Declinación de Zoé, ¿paso libre para Sasil?
La declinación de Zoé Robledo Aburto a la candidatura al gobierno del estado de Chiapas, dada a conocer en la mañanera por el propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha desatado una serie de comentarios en redes sociales sobre el acontecimiento.
Suponemos que los políticos que también añoran disputar la “silla gubernamental” están preocupados y ocupados para conocer las verdaderas razones de esta postura que cimbró al círculo de los partidos y para todos los que ya se hacían ilusiones en un “puesto público”, en el entendido que daban como ganador al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social.
El anuncio nada menos que del mandatario federal cayó como balde de agua fría en toda la entidad, porque a pesar de que es muy querido y tenía muchas posibilidades de ganar, como dijo el presidente AMLO, lo orquestado por los grupos que lo cobijaban se viene abajo con la consecuente frustración y desencanto de miles que ya se sentían seguros acompañando a Zoé en su aventura.
Hay que decirlo, el perfil de Zoé Robledo era uno de los más indicados para lograr su aspiración de gobernar Chiapas. Esta desalentadora noticia nos hace transportarnos al año de 1994, cuando su señor padre, Eduardo Robledo Rincón, hizo campaña como candidato para gobernar la entidad, año en que apareció el EZLN y que a la postre sólo le permitió estar en el poder 64 días, del 8 de diciembre de dicho año al 14 de febrero de 1995,
¿Qué debió haber pasado para que Zoé Robledo haya decidido declinar? La rumorología, experta en estos menesteres, cuentan de todo. Lo cierto es que, hay que apuntarlo, la política está por encima de los intereses de la sociedad, pues no se concibe que se privilegió consolidar el sistema IMSS-Bienestar antes que gobernar una entidad. Lo que mejor cabe en estos momentos es que la política se aclara, o mejor dicho, retoma otros horizontes.
Lo decimos porque especialistas para terminar este programa los hay. Luego entonces, como decían los abuelitos de antes, acá no es que haya gato encerrado, sino que al tocarle lugar a la equidad de paridad de género podría ser uno de los factores por los que el director del IMSS prefirió dar un paso al costado.
O quizás el presidente de México le sugirió no era su tiempo, pues para él era más útil estar incrustado en la próxima administración federal. No se olviden que el que seguirá llevando las riendas del gobierno, de ganar la continuidad la Cuarta Transformación, es López Obrador, así haya jurado que se retira de la política.
Claudia Sheinbaum podría ser la candidata presidencial y como se adelantó al felicitarlo vía redes sociales, en el sentido de que no se lucha por cargos, sino por principios e ideales, podría deducirse que ya lo tiene contemplado para que continúe en la administración federal.
Lo que el presidente manejó, de que el propio Zoé Robledo le pidió continuar al frente del IMSS y con ello declinar a su aspiración de buscar la candidatura de Chiapas, es una simple salida. Insistimos, el que se le dé entrada a la candidatura para una mujer es una gran posibilidad.
Si en esas estamos, qué pasará con otros importantes que no han negado su intención de gobernar Chiapas, como la del senador Eduardo Ramírez Aguilar. Sí que sería un duro golpe. La posibilidad de que el Instituto Nacional Electoral en unos días, pasando los resolutivos del Frente Amplio por México y de la Cuarta Transformación, emita de forma oficial esta convocatoria, tendrá como desencantados a muchos “ilusionistas”.
De llegarse a concretar esta hipótesis, esta posibilidad, no queremos pensar cómo debe estar el Partido del Trabajo en Chiapas, con sus dirigentes, que buscaron y avalaron que un fuereño y traicionero como Roberto Albores junior se haya colado a las filas del instituto para representarlos.
Lo otro es que, como lo dijimos, si triunfa Claudia Sheinbaum, la vorágine de que haya una amplia plantilla de mujeres a las 9 gubernaturas fortalecerán el mensaje político de la Cuarta Transformación: Es tiempo de las mujeres.
Esto coloca a Chiapas con la oportunidad histórica de tener a la primera mujer gobernadora en sus 200 años como parte de la República Mexicana. Ante ello, las posibilidades recaerían en la hoy senadora Sasil de León, quien ha levantado la mano para conducir los destinos del estado.
Sasil la “taparroscas local”, como las llamó el dirigente de Morena, Carlos Molina, es la más cercana a Claudia Sheinbaum, además parece no tener competencia porque es la única que ha recorrido todas las regiones de Chiapas, como lo hizo el presidente en su momento.
Por lo pronto, hay que esperar que se aclare el panorama, tras este lunes trágico para muchos y bendecido para otros u otras.










