Zoé, sacrificado

El arte de la política, o del poder, en su máxima expresión se registró para Chiapas en un lapso de siete días. Así, de la nada, de bote pronto, al final de su mañanera del 21 de agosto, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, daba el anuncio que Zoé Robledo Aburto no pudo hacerlo personalmente: “El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no buscará la candidatura de Morena al gobierno de Chiapas, pues me ha llamado con urgencia para informarme que declina a su aspiración”.

La sorpresa mayúscula para la infinidad de seguidores de Robledo fue como haber recibido un balde de agua helada sobre sus espaldas y no era para menos, pues su trabajo político a ras de tierra que se había hecho a lo largo de muchos ayeres se había ido por la borda.

Sin embargo, en este mismo espacio hemos sostenido que en política no hay nada escrito y justo el cisma que provocaron las palabras del mandatario nacional, se sabía, traían una contrapropuesta, aunque, a decir verdad, no como la que se ventiló el sábado por la tarde en un acto público y político encabezado por el propio director del IMSS.

Manuela del Carmen Obrador Narváez era destapada como una más de las “taparroscas” que competirán por Morena para tratar de alcanzar la candidatura al gobierno de Chiapas. Es decir, hasta este fin de semana se confirmó el sacrificio que hiciera Zoé Robledo.

Este escenario significa que el director del IMSS no renunció por cuenta propia a sus aspiraciones políticas que ya tenía programadas y que había hecho público en este medio de comunicación. La dimisión involuntaria de Zoé nos obliga a preguntarnos ¿acaso esto simboliza que el presidente de México quiere dejar como su candidata a Chiapas a su prima Manuela, tomando en cuenta que las posibilidades de ésta se reducirían a nada cuando él deje la presidencia de la República?

Obediente a los designios de AMLO, Zoé Robledo no tuvo tiempo de decir no, menos que se revelara a tal decisión.

Por ello justificamos que un proyecto ambicioso como consolidar el IMSS-Bienestar, pretexto que se utilizó para dejar fuera a Zoé, por muy bueno que sea en este sexenio, no podría compararse con el honor de poder gobernar Chiapas.

Como decíamos, las piezas de ajedrez se movieron de manera calculadora que de buenas a primeras nos amanecimos la semana pasada con decenas de espectaculares de Manuela Obrador, acompañada de una foto del presidente AMLO, su primo hermano, en la capital chiapaneca.

Y para darle “legitimidad” a este movimiento político, ya se tenía programado otro evento donde se destapó oficialmente a la diputada federal de 52 años que ingresó a la política apenas en el 2011, cuando se fundó el partido Morena.

A Obrador Narváez se le cuestionó que haya llegado a la diputación en el 2021, una curul que supuestamente le pertenecía a una representación indígena chol, por el distrito de Palenque.

Lo que ahora se avecina es una férrea disputa por la candidatura al interior de Morena, donde han alzado la mano destacadas figuras como Eduardo Ramírez Aguilar, senador y actual presidente de la Junta de Coordinación Política; Sasil de León Villard, también senadora; Patricia Armendáriz, diputada federal; además de los actuales titulares de las secretarías de Obras Públicas, Ángel Torres Culebro y de Salud, José Manuel Cruz Castellanos.

Los inmiscuidos en la política ya adelantan, incluso, que el partido Morena, a partir del 8 de septiembre, día en que ya tengan el nombre de quien será su candidata o candidato a la presidencia de la República, emprendan una campaña similar por todos los rincones de Chiapas, a fin de que sus aspirantes se den a conocer y mediante encuesta, sean elegidos a finales del mes de octubre como su taparroscas que tendrá el cargo de coordinar los trabajos rumbo al 2024.

Sin duda este tipo de destapes anticipados mueve el “tapete” a todos y todas las que aspiran por Morena, pero, además, abre otro panorama para los partidos que serán la competencia, como es el caso del Verde Ecologista de México, que no se debe descartar ni un ápice, ya que su militancia, ahora que Manuel Velasco Coello recorrió varios municipios, demostró que está más viva que nunca.

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Un comentario

  1. El verde no levanta, Guero Velasco no es considerado como tal un corcholata es más bien solo un chivo espiatorio quienes conocen de política lo saben…

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