“Los enredos muy claros” en Movimiento Ciudadano

Las amenazas e improperios que el dueño de Movimiento Ciudadano (MC) ha indilgado contra los partidos que integran el Frente Amplio por México sólo tienen un propósito: Buscar reflectores para atraer incautos que se sumen a su partido, cuyo único mérito ha sido ganar las gubernaturas de Nuevo León y Jalisco.

Nada extraordinario ya que su cantaleta es la misma que han hecho todos los partidos políticos a lo largo de su existencia: Utilizan a los medios de comunicación para alcanzar sus “despropósitos” dolosos para conservar el poder.

Quien piense que Movimiento Ciudadano está para ganar la presidencia de la República se equivoca rotundamente pues la presencia de este partido sólo está en estas dos entidades, y, por lo tanto, sus números en cuanto a votantes cautivos está muy alejando de la realidad.

Dante Delgado, un viejo lobo de mar que militó en sus inicios en el PRI, éste último partido en el que todos prácticamente pasaron, incluido el propio presidente de México, hace bulla y escarnio para llamar la atención, para ganar tiempo, para que se hable de MC y para negociar.

La votación promedio de simpatías del padrón electoral de Movimiento ronda en el 7 por ciento comparado con el 17 del PRI, de ahí que, si se toma en cuenta que este último anda cayendo bajo, imagínense cómo quedará el partido naranja.

El próximo año Nuevo León no forma parte de las nueve entidades que tendrán elecciones para renovar las gubernaturas, alcaldías y miembros de sus congresos locales; Jalisco sí tendrá elecciones. Este escenario lo ha visualizado Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, quien le ha hecho ver a Dante Delgado que si no van en alianza su derrota está garantizada en 2024 y por ello se empeña en empatar simpatías con el Frente Amplio por México.

Además, es más que evidente que Alfaro no comulga con la política de Morena, partido que, aunque no lo diga, quiere enamorar a Movimiento Ciudadano para tenerlo de aliado, aunque no necesariamente esto signifique que se adhiera a la Cuarta Transformación para ir juntos en las urnas del año próximo. No, la apuesta es que no se alíen para no poner en peligro el triunfo de la 4T.

El legendario Dante, al ver que su partido se tambalea por la sacudida que le propinó Alfaro, quien ya mostró músculo al tener a los cuadros base del partido a su favor, intenta remover la incipiente carrera política de Samuel García, quien ganó sorpresivamente la gubernatura de Nuevo León, gracias a la ayuda que le dio su esposa, Mariana Rodríguez, quien es una experta en las redes sociales y quien finalmente fue el factor que le ayudó a obtener el voto de los jóvenes en aquella entidad hace dos años.

Ahora que Samuel se destapó como una alternancia, traiciona su promesa y postulado asumido no hace muchos meses, cuando juró y perjuró que se debe a su estado y que no renunciaría, que cumpliría su mandato constitucional. Insistimos, en política no hay nada escrito y las traiciones se maquilan cuando menos se esperan.

El caso de Luis Donaldo Colosio, alcalde de Monterrey, cuyo mayor mérito es ser hijo del legendario político ultimado en Lomas Taurinas hace más de dos décadas, está mejor posesionado, pero su juventud no le da como para pensar que pueda triunfar en una contienda plagada de aviesos “dinosaurios” de la política.

En este juego de ajedrez, el Frente Amplio por México, también hace su lucha para conquistar a los líderes del partido naranja, abrirles la puerta y garantizarles puestos de elección popular. Los nexos de amistad entre Xóchitl Gálvez y Enrique Alfaro abren esa posibilidad, misma que se refuerza con la cercana relación que la aspirante presidencial tiene también con Dante Delgado.

Desde ahora podemos adelantar que el Frente Amplio por México no esperará a que se lleven a cabo las votaciones y encuestas entre las dos candidatas, pues se han dado cuenta de la intromisión del partido Morena para “engrandecer” a Beatriz Paredes, de la noche a la mañana, en las preferencias “ciudadanas”.

De ahí que se justifique que el PRI se haya adelantado a oficializar a su candidata pues quieren evitar ser presa de las embestidas que se maquinan desde Palacio de Gobierno federal y no porque a Beatriz Paredes se le reste capacidad, inteligencia y oficio político, sino porque la irrupción de Xóchitl en el escenario político ha puesto de cabeza el bunker de Morena y sus aliados.

Conscientes están que el arrastre mediático que ha provocado la “panista” sin partido y que ha sido capaz de unir hasta los que ya se habían alejado del blanquiazul, del tricolor y los amarillos (del PRD) están regresando, esperanzados en que pueden darle un buen susto a Morena. Al final, una vez que hayan arreglado sus diferencias por el poder, los ciudadanos de a pie, seguirán esperando que la revolución les haga justicia.

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