La oposición despertó; ganó una partida en la elección abrupta de Xóchitl
La insurrecta Xóchitl Gálvez Ruiz es desde la tarde del miércoles, la candidata oficial del Frente Amplio por México a la presidencia de la República para el 2024 o, mejor dicho, la coordinadora de los trabajos del Frente Amplio por México, camino a las elecciones de junio del próximo año.
La mujer, etiquetada del unirme azul, en poco más de dos meses saltó -como solían hacer los toros en el ruedo y brincarse de forma inesperada la barrera que divide al público-, a la escena pública como la mayor sorpresa que en los últimos cinco años no había tenido como contrincante el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
La primera mujer de la oposición que forma parte ya de la historia política mexicana, le ganó hasta en eso, a Claudia Sheinbaum, pues ésta última será ungida oficialmente antes de que a la exjefa de gobierno de la Ciudad de México le levanten la mano, la presenten en la mañanera y la vitoreen como la gran carta para continuar con la llamada Cuarta Transformación.
Entre tanto, hoy Xóchitl sonríe a carcajadas muy por dentro de sí, pues la predicción o vaticinio que presume el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene más tintes de preocupación que de triunfo.
Dentro de las consignas de que “Se los dije; tenía razón; gané la apuesta” sólo se enmarcan en el monólogo que realiza todos los días el mandatario, pero que, eso sí, impacta en los millones de sus seguidores que creen a ciegas todo lo que dice el presidente.
La noticia, por donde se le vea, cimbró las estructuras del partido en el poder, y para desviar la atención, los empoderados la hacen de partido de oposición pues en un proceso que no les incumbe salen a desacreditarlo, como lo hizo el dirigente de Morena, Mario Delgado, quien dijo que, con la elección de Xóchitl sin haberse completado el proceso, se consumió la farsa, lo que ya se sabía.
Por lo tanto, esto significa que, al intentar desacreditarlo, manifiestan su preocupación pues su “corcholata” a pesar de haber empezado una campaña disfrazada a lo largo y ancho del país, aún no lo eligen, aunque todo mundo sabe que fue una farsa donde se gastaron millonadas de pesos, ya que desde hace dos años y medio se conoce que Claudia Sheinbaum es la candidata presidencial.
Lo del miércoles fue una jugada maestra, esas que poco les salían a los partidos políticos opositores en los últimos años, porque el gobierno no se esperaba que se rompiera el protocolo pautado por el PAN, PRI y PRD, quienes habían asegurado que el proceso debía concluir con la votación de los simpatizantes.
Justo en la votación directa era donde Morena estaría operando para crear confusión en el resultado o bien que, mediante algunos personajes contratados, se robaran algunas urnas para generar confusión y división al interior de los partidos participantes. Por ello, se previno que se reventara el proceso y el “gancho al hígado” que le metió al gobierno el Frente Amplio por México fue tan sorpresivo que ni el mismo ajedrecista como es el presidente AMLO se imaginó por donde vendría la respuesta a su plan muy bien orquestado, cuyo objetivo era debilitar a la oposición y mandar el mensaje de que las cosas no habían cambiado.
Por ello, aunque se critica que no se haya concluido el proceso establecido, a todas luces se demostró que este fue un duro golpe para el mismo presidente de México, y quien, como están las cosas, no las tendrá fácil para impulsar la candidatura de su alfil, dado que durante los recorridos de las ‘corcholatas’, la de Claudia fue la que menos prendió, y eso que todos en general actuaron de una forma tan pasiva, quizás porque ya sabían que nomás estaban cumpliendo con la instrucción recibida de hacer la pantomima en sus “asambleas informativas”.
Lo que no se concibe es que al presidente AMLO le hayan quitado de sus manos la agenda política y la noticia ahora ronde en otro frente, muy por arriba de lo que hicieron y han hecho las ‘corcholatas”.
Ese ha sido el mérito de Xóchitl, quien, al estilo de López Obrador, viajando a sus eventos públicos en avión, pagando de su bolsa, eso aseguró, sus boletos, sea el centro de atención. Eso no gustó y debe tener encabritado al presidente, de ahí que su pool médico esté pendiente de su salud, ya que los corajes son los principales enemigos de la estabilidad emocional de las personas.
Lo que viene, a partir de la semana próxima, será una adelantada campaña política donde las afrentas, directas e indirectas estarán a la orden del día. Veremos qué estrategia impulsa el mandatario, considerado el coordinador de campaña de la Cuarta Transformación, pues no hay ninguna voz al interior de Morena que tenga peso, y menos credibilidad ciudadana para que su postura haga revuelo.










