Del Mazo alista maletas para vacacionar con todo pagado por la 4T
La derrota del Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, en junio pasado, tiene nombre y apellido y este lunes se confirmó al directo responsable: Alfredo del Mazo, quien el 15 de septiembre deja el poder, se va forrado de paga, como dicen los chiapanecos, pero con la venia presidencial, por la sencilla razón de que el casi ex priista entregó el poder del estado a Morena, entidad crucial para la rentabilidad de recursos y de votos para el 2024.
Las loas que tanto el aún gobernador del Estado de México y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se dijeron mutuamente, cierra el círculo de la confabulación que existió de parte de Del Mazo Maza, para traicionar a los miles de priistas que le dieron su confianza y su voto hace seis años.
A las 08:30 horas del lunes, el presidente de México concluía su mañanera bajo el pretexto de que tenía que asistir al último informe del gobernador Del Mazo y no quería llegar tarde. Desde que asumió el poder, el mandatario no había asistido a un solo evento de esta naturaleza, incluso de la propia Claudia Sheinbaum, cuando esta era jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Su presencia en el acto protocolario fue la cereza en el pastel para que el jefe del Ejecutivo federal les refutara en la cara a los de enfrente que él sabe operar los grandes bastiones.
¿Qué doblegó a Del Mazo a traicionar al PRI? Quizás muy pronto se conozca, pues, aunque entre al quite la administración morenista que encabezará Delfina Gómez, los grandes huecos financieros podrían ventilarse en estos meses, donde la efervescencia política estará a su máxima potencia.
Ahora que está en el poder ya le sacaron sus transas que ejecutó como gobernador. Lo señalan de que más de 56 millones de pesos pasaron a formar parte de su patrimonio en casas, departamentos, terrenos, camionetas, joyas, obras de arte y hasta caballos.
Puede ser eso y más, pero qué importa. Desde antes las señales de sometimiento estuvieron a la vista de todos: no puso un pero a la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, no dijo ni pío sobre las críticas que sus correligionarios hicieron a los libros de texto, siempre estuvo al servicio para organizar actos masivos a la llegada del mandatario, y como lo dijo el presidente, fue un hombre muy “respetuoso, nunca criticó a su gobierno”.
Con todo esto no hay duda de que son últimos días con la camiseta priista, pues no tarda en que sea nombrado embajador en alguna parte del país. Las malas lenguas ya adelantan que será Italia donde se irá a representar a México, para disfrutar este cierre de sexenio al lado de AMLO, y que mejor que estar disfrutando de las bellezas de Venecia, de los buenos vinos, del arte, de la cultura y riqueza histórica de este país europeo.
El mandatario mexiquense deja, eso sí, la puerta abierta para que Morena opere esta entidad donde se concentra el mayor número de electores de todo el país. Del Mazo supo desde un principio cuál era su papel.
La presencia de éste en las mañaneras, a diferencia de sus correligionarios, fue siempre de sumisión. Se puso a los pies del presidente, y no es para menos, pues ahora la oposición tendrá que hacer malabares para intentar reconquistar este bastión que durante un siglo fue dominio del PRI.
Durante la campaña de Alejandra del Moral a la gubernatura del Estado de México se vio el desdén de Del Mazo al Frente Amplio por México. En ningún evento estuvo presente para respaldar el proyecto, y ahora se comprueba de qué lado estaba.
Qué importa que el Consejo General del PRI sesione para evaluar si se expulsa del partido al todavía gobernador del Estado de México, en realidad no tiene la mayor importancia, pues Del Mazo ya estaba fuera desde el primer segundo en que tomó posesión aquel 15 de septiembre de 2017.
Lo sorprendente fue que supo siempre esconder su traición, y lo más lamentable es que en el PRI nadie se dio por enterado de este engaño y si lo supieron, prefirieron callar pues ya nada se podía hacer.
Por lo pronto, ya las maletas del casi ex gobernador están preparadas para irse a vacacionar un largo tiempo, y con todo pagado por el gobierno de la Cuarta Transformación.










