Burocracia se inconforma porque los obligan a “trabajar”
Todos los años, durante el mes de septiembre, en Chiapas los trabajadores de base y de confianza, incluidos los de contrato o llamados de programa, todos adscritos o dependientes de la Secretaría de Educación, así como los del gobierno estatal cualquiera que sea su giro, gozan de las festividades patrias.
Es decir, los días 13 de septiembre, con motivo a la gesta de los Niños Héroes, el 14, considerado el principal para la entidad, por ser la conmemoración de la Anexión de Chiapas a México, el 15 porque se preparan para celebrar el Grito de Independencia y el 16 para celebrar el Desfile Cívico Militar, son días de goce para la plantilla laboral.
Decíamos que estos días no acuden a trabajar porque así lo ha dispuesto desde siempre el gobierno de Chiapas a través de la secretaria de Hacienda. Sin embargo, este inicio de semana ha sido de «locos», una expresión muy popular, debido a que los trabajadores y trabajadoras están que echan «chispas» porque hubo una autorización inicial de la propia dirección de Recursos Humanos de la Secretaría de Educación, en el sentido de que habría suspensión de labores por los festejos patrios, pero ésta ha sido desmentida por la titular de la dependencia, Rosa Aidé Domínguez Ochoa.
Una orden que no se acataba hasta la tarde noche de ayer martes. La situación originó fastidio, molestia y hasta expresiones de movilizarse para que vean que están unidos.
Sin necesidad de que ello pase, estamos casi seguros que hoy nos amaneceremos con la orden del mandatario de mandar a todo el personal a su casa. Podemos apostar doble contra sencillo que así será.
No se dice porque seamos partidarios de que haya suspensión de labores o que con ello se fomente la improductividad. Al contrario, que más se quisiera que se dejasen atrás esas prácticas que le hacen daño al desarrollo del estado. Además, esta burocracia es un mal que existe en todo el país con los daños colaterales que afectan a la solución de problemas primarios, básicos de la sociedad en su conjunto. Y no solo sucede en el gobierno estatal, la improductividad se presenta en el nivel municipal, federal, principalmente.
Los organismos autónomos son más responsables. Esto no quiere decir que en los demás no haya gente competente, lo que pasa es que la descomposición en el sistema político desde hace varias décadas y que hoy en día en este gobierno continúa igual o peor, se manifiesta con la protección que ejerce el sindicato de la Sección VII del SNTE y la CNTE.
A qué nos referimos, pues muy sencillo. El sindicato es el primero que rechaza la posición asumida por la Secretaría de Educación y, en consecuencia, lo primero que haría a partir de este mismo día, para garantizar la ausencia en los centros de trabajo de sus agremiados, sean estos de base o de confianza, es la toma y cierre de las oficinas dependientes de la institución educativa y con ello se garantiza la ausencia de los trabajadores.
Además, el que en la Secretaría de Educación no se pongan de acuerdo refleja la falta de coordinación entre las oficinas subalternas con la titular. O lo siguiente no refleja ello:
El 6 de septiembre, la Secretaría de Hacienda autoriza suspensión de labores para toda la burocracia estatal, base trabajadora en general los días miércoles 13, jueves 14 y viernes 15 de septiembre. El sábado 16 no lo cita porque es día inhábil.
Dos días después, el 8 de septiembre, la Secretaría de Educación a través de la dirección de Administración de Personal de la Coordinación General de Administración Federalizada, dice lo mismo, suspensión los 13, 14 y 15.
El lunes 11 de septiembre, en circular firmada por la secretaria de Educación, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, dice textualmente que: «No se autorizan como suspensión de labores los días 13, 14 y 15 de septiembre del presente año» y por lo tanto hay que «hacer caso omiso a la circular número SH/CGRH/0034/2023 de fecha 6 de septiembre, signado por la Secretaría de Hacienda».
Si el calendario escolar establece que no hay suspensión de clases ni labores administrativas estos tres días, porqué entonces no se informó con anticipación, mínimo, para que la gente supiera y se hiciera a la idea de que está vez se respetaría la normatividad.
Al final, se están dando muchos brincos, estando el piso tan parejo, pues no lo dude que entrará al quite el sindicato para presionar con sus acostumbradas acciones desequilibrantes, y a las cuales, siempre se somete la autoridad correspondiente, aunque en un 70 por ciento de la plantilla laboral llega a cobrar, porque lo que es durante el resto del año sólo llegan a calentar la silla y a esperar el pago de su quincena. Un dato que los propios trabajadores aceptan que así funciona, y sí así es en realidad, pues para qué van.










