Municipios sin Grito de Independencia y sin ganas de trabajar
Hoy al menos tres municipios de Chiapas amanecieron tristes por la suspensión del popular y mexicanísimo Grito de Independencia que se da en todo México y en los estados del país, principalmente desde los balcones de las presidencias municipales.
En Chiapas, aduciendo problemas de inseguridad y por la pésima manera de gobernar, se canceló esta fiesta de unidad y algarabía en La Trinitaria, Frontera Comalapa y Altamirano. Tres municipios cuyos problemas no son de ahora, sino que tienen ya varios meses en que se han “sometido” al escrutinio público por la pésima forma de llevar las riendas del municipio y en otro, por la presencia de grupos delincuenciales que han generado pánico e inestabilidad entre sus habitantes.
La población argumenta una falta de condiciones de seguridad y principalmente, el descontento ciudadano ha orillado a que los problemas de gobernabilidad sean mayores a las intenciones, si es que las tienen, los alcaldes de algunas demarcaciones municipales.
Quizás hoy nos amanezcamos con problemas en algunos municipios, propios del exceso de alcohol, o en el país, por las muestras de poder que quieren manifestar ciertos grupos que se disputan plazas para controlar el narcotráfico y otros delitos que tienen a las autoridades amarradas de las manos, por la política de abrazos no balazos que se ha implementado desde el gobierno federal.
Los resultados han estado a la vista y aunque no se quiera reconocer esta barbarie que vive el estado mexicano, se tiene que hoy se es el gobierno con más estadísticas de muertos por la disputa de territorios, por el control en la venta de enervantes, por el tráfico de humanos, por la trata de personas y por el control político en algunas entidades del centro y norte de nuestro querido México.
A ello puede agregársele que, aunque se presuma la baja en el índice de la pobreza en cinco millones de personas, no se toma en cuenta que 50 millones de habitantes de este país, con más de 110 millones de pobladores en total, no tienen acceso a los servicios de salud debido a la erradica política en el sector.
Estos factores y la falta de cumplimiento de los actores políticos municipales o regionales ha hecho presa de que la ciudadanía se inconforme con sus autoridades, las cuales han hecho evidente su falta de capacidad para saber gobernar municipios que por tradición han sido conflictivos y, en consecuencia, se han estancado en el desarrollo comunitario.
Ahora sí que, aunque el gobierno estatal mantenga políticas públicas eficaces, si los alcaldes se empeñan en ensombrecer el panorama en lugar de buscar soluciones, no se podrá salir del atolladero.
Chiapas, en este caso, requiere gobernantes que piensen con la cabeza, no que actúen con el hígado, pues en lugar de fomentar la comunicación, el diálogo, la negociación, quieren resolver los problemas a punta d sombrillazos. Bueno sería que así fuera, pero hoy la irritación es tan fuerte que salen a relucir las armas de fuego y los arranques insolentes de algunos que lideran los movimientos sociales.
En La Trinitaria, el alcalde Ervin Leonel Pérez Alfaro, decidió cancelar la celebración argumentado problemas de seguridad, pero no parece que no le importa trabajar en ello, coordinado con el gobierno federal y estatal, para atacar los problemas de raíz.
En Frontera Comalapa, Alejandro Mérida González, dio a conocer que también el desfile cívico-militar se cancelaba. Este es el municipio que ha presentado serios problemas por enfrentamientos entre grupos delincuenciales. Si este es el motivo pues es una buena medida de prevención, aunque es lamentable que estén sucediendo estos hechos.
El reciente levantón y posterior muerte de la maestra del Cobach, Berlín Flor, hecho registrado en Amatenango de la Frontera, encendió las alarmas, pues se vive una situación de bloqueos en toda la zona fronteriza
En Altamirano, la incompetencia de los integrantes del Concejo Municipal es el motivo principal de que no haya habido ceremonia, pues la autoridad municipal, por su intransigencia para gobernar, ha provocado luchas y enfrentamientos con los ciudadanos. Además, está la denuncia de que desde el 8 de agosto no hay labores y, en consecuencia, nadie estuvo en la disponibilidad de realizar el evento.
El tema es más social, pues cientos de ejidatarios han estado luchando durante casi un mes para exigir justicia y paz social. La alcaldía, de cierto modo, está cerrada por temor, pues hay un bloqueo total en las tres entradas y salidas de la ciudad, con el propósito de lograr la destitución de Gabriel Montoya Oseguera y del Concejo Municipal en su totalidad. En este caso, el Congreso del Estado brilla por su ausencia para resolver este caso.










