Taparroscas, supeditados a lo que dicte el Consejo Nacional de Morena
El partido Morena lanzó a minutos de la media noche del lunes, la convocatoria que especifica los lineamientos que deben seguir y atenerse los hombres y mujeres que quieran participar para la contienda electoral a celebrarse el 2 de junio de 2024. Los tiempos, muy cortos, son el principal enemigo de los aspirantes, aunque hay que ser muy claros, han tenido el suficiente para hacer sus recorridos disfrazados por toda la entidad en el último semestre del año, otros más se la han llevado larga.
Lo interesante es que obliga, en la paridad de género, que sean dos mujeres y dos hombres, los que serán los finalistas de la veintena de “taparroscas” de Chiapas que alzarán la mano, dispuestos a “convencer” la intención electoral del ciudadano, y el único método para elegirlos será la encuesta.
Sin embargo, en este afán de impedir que haya fracturas al interior de los participantes, desde ahora les impone condiciones que deben respetar al pie de la letra, ya que de no acatarse podrán ser bajados por el mismo comité de la Cuarta Transformación.
El registró, como ya se había dicho, serán el 25 y 26 de septiembre. Una vez realizado, la Comisión Nacional de Elecciones revisará las solicitudes y calificará los perfiles, y “sólo dará a conocer las solicitudes aprobadas, sin menoscabo que se notifique a cada uno de los solicitantes el resultado de la determinación de manera fundada y motivada, cuando así lo pidan”.
Significa ello que la decisión de quiénes serán los bendecidos vendrá directamente desde el centro del país, que no lo dude, ya para esta fecha ya están identificados e identificadas, pues esto de los perfiles se tienen radiografiados por el partido en el poder desde tiempo atrás.
Los cuatro deben tener el visto bueno del gobernador en turno, aunque la firma autorizada es la del presidente de México, que al final de cuentas, es el que manda y dispone quién entra o quién sale como el candidato o candidata ideal.
En la convocatoria se hace hincapié que será la Comisión Nacional la que haya “visualizado la lista” final de los que pasaron la prueba de los perfiles y enviada al Consejo Estatal de Chiapas para que, de entre las personas que, solicitaron su inscripción, se pronuncie a favor de cuatro perfiles, de los cuales al menos dos sean de mujeres, para ser considerados en el proceso”.
Pero, además, sobre entre las líneas de la convocatoria, se señala que de no “convencer” del todo los perfiles escogidos o aprobados por el Consejo Estatal de Morena, el Nacional podría incluir uno que considere pueda competir en la encuesta.
Acá, como se dice en el argot popular, es donde la “puerca torció el rabo”, pues al final se manda el mensaje que estará la posibilidad que se imponga un candidato o candidata que, según la Comisión Nacional de Elecciones, tenga las posibilidades de participar para ganar la encuesta. El tema de los que han declinado a participar en el proceso de selección es quizá lo que más se acopla a este punto de la convocatoria.
Lo interesante del tema es que las demás taparroscas de otros partidos como el Verde Ecologista de México y del Trabajo, aliados de la Cuarta Transformación, podrán incluirse en la encuesta, pero por sus propias banderas políticas. Sin embargo, no queda claro si será el mismo procedimiento que se aplicó a nivel nacional con las corcholatas.
Por lo pronto, Morena enfoca sus baterías para intentar evitar alguna irrupción de algún candidato que no esté de acuerdo con las reglas. Al prohibirles que haya acusaciones contra el partido y de hacerlo se les suspenderá el registro, abre la posibilidad de que alguno de ellos esté pensando en salir por la puerta de atrás para competir en otra fórmula.
En Chiapas sobran los partidos chicos que han sabido acomodarse y que muy gustosos estarían dispuestos a que ingresen a sus filas. Lógico, se tendría que pensar muy bien, ya que no habría posibilidad de triunfo ante las condiciones imperantes en este momento en Chiapas, donde sólo Morena y el Verde Ecologista de México tienen la posibilidad de triunfar.
De ahí que el verdadero dilema es que el grueso de la población no sabe quién está realmente en el corazón del presidente de México y del gobernador de Chiapas, aunque no dude de que habrá sorpresas, pues muchos ya recibieron la bendición de que comiencen a echarle “jule” a sus “campañas”, total que la benevolencia es tanta que no podrán renunciar a sus cargos en este proceso final de selección que deberá darse a conocer el 30 de octubre.










