INE, rebasado como institución autónoma

Si somos realistas, las campañas políticas, disfrazadas de recorridos políticos o el nombre que le quiera dar, fueron impulsadas desde hace más de dos años, casi tres, por el gobierno federal, cuya medida fue combatida, hasta el tope de sus argumentos legales, por el expresidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, con quien el presidente de México tenía diferencias muy marcadas, que a la postre, con la salida del consejero presidente por terminarse el tiempo de su mandato, significaron el decaimiento o la entrega casi total del organismo a los caprichos que se dictaban desde Palacio Nacional o el Congreso de la Unión.

Esta toma y daca en la lucha por imponer por un lado las decisiones gubernamentales, y por otro, la defensa de la ley electoral para que no se violara su contenido, llegó a extremos que la ciudadanía salió a defender la autonomía del INE con un par de marchas con las que se midieron fuerzas entre el gobierno y la voluntad ciudadana.

El antecedente histórico sigue presente, aunque actualmente no se visualice por la pérdida o inexistencia de líderes políticos y sociales de peso que encabecen la defensa de las leyes que engloban la Constitución Políticas de los Estados Unidos Mexicanos.

Hoy, a la vista de todos, se tiene otro INE, un instituto que ha demostrado debilidad en todos sus sectores y aspectos. Un Consejo General que, en lugar de velar por los intereses de las leyes, ha dejado de pelear y muy pronto se le ha convencido que tiene que callar.

Callar para que no diga nada ante la brutalidad de las campañas disfrazadas de los políticos que están incrustados en el partido en el poder, quienes han realizado y realizan “recorridos” por todo el país, con el firme propósito de seguir manteniendo cautiva en la memoria del colectivo la marca de Morena.

Los órganos electorales del país han callado ante la grosera oleada de espectaculares que inundan las calles, carreteras y callejones del país. Nadie les hace caso a sus llamados de atención de que debe respetarse la ley. Ningún político se inmuta en seguir recorriendo su estado, el país, trastocando la ley.

Ha sido tanta la grosería con la que actúan los integrantes del Consejo General Electoral, que el órgano electoral federal le corrigió la plana al INE al decirle que las precampañas no tenían que iniciar el 5 de noviembre sino hasta la tercera semana del mismo mes. En términos reales, 20 días no son nada si se comparan con los años que las corcholatas, diputados, alcaldes y cualquier funcionario público o representante popular han emprendido por meses, para dar a conocer su intención de representar a los mexicanos en cualesquiera de los distritos electorales del país.

Si el INE dice o advierte una amonestación, al aludido o aludida le vale un comino. No hay respeto a las reglas. Se violaron desde que se comprobó que no hay como tener el poder y por ningún motivo éste se debe compartir o perder, pues fueron muchos lustros o décadas que se sufrió, de estar a la espalda del otrora poderoso PRI.

Todos, absolutamente todos, con los ejemplos de violación a la ley electoral, han hecho lo que les ha venido en gana. Unos porque se inscribieron en un proceso interno para la presidencia de la República, otros porque lo hacen en sus estados.

O acaso lo que se hace en este momento en la Ciudad de México por parte de los aspirantes de Morena no es campaña política. ¿A quién quieren engañar? Lo que pasa es que los mexicanos, a pesar de su fama de no ser agachones cuando de pelear se trata, aceptan todo lo que les “venda” el gobierno en turno, sea del color que sea. Así ha sido a lo largo de nuestra historia.

Hoy estamos en los inicios de octubre y no hay autoridad alguna que diga, paren todo. O con qué recurso estarán presidiendo reuniones públicas con más de 500, mil o más simpatizantes, los que aspiran a gobernar la Ciudad de México. Cierto, engañarnos al decir que sólo en dicha entidad se presenta esta circunstancia, pues estaríamos mintiendo.

Chiapas ha sido el conejillo de indias, en donde les den apoyos, ahí van. No hay conciencia de lo que realmente se quiere. Bueno, ahí está el “transparente” partido Movimiento Ciudadano que ha aprovechado las circunstancias para estar en la palestra política todos los días, sólo con andar criticando los movimientos de Morena y sus partidos satélites o del Frente Amplio por México.

Ha utilizado una estrategia efectiva que se traduce que, sin gastar un solo peso en mitin alguno, la postura de criticar todo lo que hacen sus adversarios, le ha traído los reflectores a MC. Hoy, podemos concluir, que el INE no solo ha sido rebasado, sino que las elecciones en 2024 pueden estar en peligro ante la pérdida de autonomía de quienes hoy encabezan el Instituto que en los últimos años, dígase lo que se diga, había garantizado elecciones confiables y transparentes.

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