La nueva ministra, en el ojo del huracán

El cuestionado y manipulado tema de la designación de la ministra que reemplazó en el cargo a Arturo Saldívar, es una de las tantas jugadas políticas que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha emprendido en esta administración para aniquilar a la oposición, una trilogía de tres partidos PRI, PAN y PRD, y en ocasiones cuando así le conviene, a MC, por ser el contrapeso a las iniciativas principales que le han rechazado al Ejecutivo federal.

En este falso debate para no dejar pasar a las tres mujeres como candidatas idóneas a ocupar una de las once sillas en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se dice que gana el presidente porque impone de manera directa a una de sus alfiles para que le haga contrapeso en el Poder Judicial.

Sin embargo, no se trata de ello, pues a la larga, con el voto razonado de los mexicanos, se verá si en realidad las cosas se han hecho bien o han tenido un sesgo inequívoco de imposición y manipulación.

En esto de las jugadas políticas, tanto el presidente como los líderes opositores juegan sus cartas para tener en los meses siguientes, elementos para desacreditar o adjudicarse una decisión que tendrá dictámenes trascendentales para la próxima administración.

Quién piense que la imposición de la nueva ministra servirá a AMLO se equivoca, pues su encasillamiento en la SCJN favorecerá para hacerle el juego a la futura presidenta, y en este caso, el presidente está pensando en que será Claudia Sheinbaum, por ello la jugada maestra de sacar a Arturo Saldívar y colocar a una mujer aliada.

Eso no quiere decir que Arturo no lo fuera, pues su incorporación al equipo de Claudia así lo demuestra. Es más, podría haber sido más útil en la SCJN que en la campaña presidencial, pero habría que tomar en cuenta que el chiste de todo esto es crear ruido, desviar la atención a los graves problemas de México, y vaya que se han logrado, pues para el grueso de la población, da lo mismo Chana que Juana, si la candidata viene desde el sistema presidencial, método que siempre se ha utilizado.

Si bien este no es buen sistema -la forma en que se eligen a los ministros, pue siempre llevará mano el partido que esté en el poder -así lo hizo el PRI y el PAN en su momento-, es el que se tiene, pero con la salvedad y eso habría que remarcar, que hoy en día es la mejor Suprema Corte de Justicia de la Nación que se ha tenido en los últimos lustros.

Los nuevos tiempos donde prevalece la crítica desmesurada de uno y otro lado, ha provocado que la sociedad se haya formado una opinión de una institución que ni siquiera sabía que conocía. Hoy la Corte ha ganado popularidad entre la población porque es ahí donde se han ventilado temas escabrosos que han ganado notoriedad, y gran parte de ello se le debe al trabajo que se plasma desde las redes sociales.

El sentido del análisis es que el presidente de México buscar tener aliados dentro del Poder Judicial, pues hay que recordar que con 4 ministros que tenga de su lado, de los once en total, ya no le podrán tirar por la vía de la controversia constitucional cualquiera de sus leyes. Aunque aún le falta para tener dicho número a su favor, el cabildeó que se haga para el próximo año podría tener su recompensa.

Por eso decimos que es un juego de poder, además de que la oposición, al rechazar desde la Cámara de Senadores la adjudicación de las tres aspirantes a ministros, tendrá el argumento de reprobar cada acción que ejerza la ministra postulada directamente por el presidente, es decir, será la más vigilada por juristas, por sus propios compañeros, por los medios de comunicación y el resultado de sus votaciones se reflejarán en la opinión que de ello se forje la población mexicana.

La ministra Yasmín Esquivel es el caso más notorio de que todo lo que huele a palacio de gobierno lo vota a favor. Sin embargo, este procedimiento no tuviera notoriedad en la sociedad si no hubiese sido denunciada por plagio en sus tesis para obtener la licenciatura y el doctorado, temas por los cuales ha sido crucificada de manera artera. 

La misión de la hoy ministra Lenia Batres, por tanto, será deshacerse del estigma de que es totalmente palacio y su designación directa no debe ser una cuestión de obediencia en sus tareas cruciales para el desarrollo del país, pero ello sólo el tiempo lo dirá, ya que desde el viernes se encuentra en el ojo del huracán.

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