Noé Castañón, un senador inhumano y avasallador

En esto de las venganzas políticas, a raíz de que los partidos de oposición le echaron abajo al partido Morena y al presidente Andrés Manuel López Obrador, la reforma eléctrica, sale a la luz pública, de buenas a primera, casos donde el linchamiento contra algún legislador tiene fondo y forma.

Para generar ruido, Morena a través del senador José Narro Céspedes, aprovechó para que diversos colectivos de mujeres anunciaran la presentación de diversas iniciativas para atender la “violencia vicaria” que sufren las mujeres el país, a fin de que puedan acceder a la justicia y vivan con tranquilidad.

Muy listo, Narro Céspedes explicó que la “violencia vicaria” busca dañar a las mujeres a través de sus familiares, en la que les niegan la convivencia principalmente con sus hijos e hijas, menores de edad. Este evento fue propicio para hacer saber a México y Chiapas que en el partido Movimiento Ciudadano (MC), uno de los que formaron el bloque opositor, se cobijan seres mezquinos que cometen atrocidades con las mujeres. Se refiere al senador Noé Castañón, quien como buen representante popular que es, óiganlo bien, abusa del poder y del tráfico de influencias, para no permitir a su ex esposa, ver a sus tres hijos que procreó con ella, los cuales aún son menores de edad.

En esto de las revanchas, decíamos, las estamos viendo a cada rato y terminará el sexenio y vendrán muchas más. Sin embargo, en este punto especial del chiapaneco Castañón que del PRI brincó como chapulín a MC, existe por unanimidad, la necesidad de que se termine el calvario que vive la señora Mayté López, quien, por todos los medios a buscado justicia, pero las puertas de ésta se le ha negado.

Si bien es un caso familiar, privado, al ser Noé Castañón una figura pública y, sobre todo, que tiene el deber de ser congruente y honesto con sus actos, como todo hombre que se dice íntegro en principios y valores, debe dejar de utilizar su poder, ahora como senador y antes por ser hijo de papi –su señor padre Noé Castañón León, fue ministro, presidente del Poder Judicial y secretario de Gobierno, ambas de Chiapas-, para no seguir pisoteando la dignidad de su ex esposa y de sus hijos.

A todo este embrollo, surgen muchas preguntas, ¿la sociedad chiapaneca sabía que tenía un representante en la Cámara de Senadores? ¿Sabe qué tipo de representante popular nos representa? ¿Qué legitimidad y confianza tiene Castañón al comportarse como un patán, un sinvergüenza? ¿Acaso no le alcanza los más de 140 mil pesos que gana cada mes para aun así haber exigido al Tribunal que la ex esposa le diera pensión alimenticia y ésta accedió? ¿Qué caso tiene quitarle los hijos a la pareja si a éstos se los lleva a la familia para que se haga cargo?

Es inconcebible que se mantenga en una postura de cerrazón y negarle el derecho a la madre de sus hijos que los vea, que los atienda. No, no se entiende que a estas alturas del partido al pueblo de Chiapas se le vuelva a recordar a quién tiene como su representante.

De qué calaña de persona estamos hablando, quién puede andar por la calle con la mirada levantada como si nada pase en este mundo, teniendo atrás de él una letrina llena de estiércol. Cuando decimos estos podemos recordar episodios grotescos donde por equis circunstancias, hombres han descuartizado a sus parejas. Eso es horrible, desproporcionado, pero si se compara lo que hace el senador, sólo podría llamarse una barbaridad de alguien que no está en sus cinco sentidos y esto sí que es preocupante si tomamos en cuenta que es un representante popular.

Entendemos que Morena busca ganar puntos al exhibir el estado emocional de la señora Mayté López. Lo mediático es su ley. Hasta ahora nadie, ni su partido, a salido a defender al senador Castañón. Es un problema particular, dirán. Sí, pero este conflicto privado ahora público, solo muestra el tipo de carroña humano que se tiene en el legislador.

Esta novela se centra cuando Castañón aún no era senador, ya estaba separado y ya había demandas ante la autoridad judicial, y a esta serie que se puede convertir en película, también se le agrega la injerencia de Noé Castañón León, papá, quien movió todas sus influencias para que su hijo se saliera con la suya y le quitara los niños a la ex esposa de su hijo. También en este embrollo, después de la querella contra Castañón, la ex esposa le otorgó el perdón para que pudiera asumir protesta como senador de la República a cuenta de que le regresaran los hijos. De ello, simplemente no cumplió, aunque sí pudo asumir su curul, pero no cumplió con regresar a los pequeños con su madre. Nos olvidemos de los golpes mediáticos que propina Morena, mejor preguntemos dónde está la justicia, dónde esa lucha que se pregona todos los días para darle igualdad de derechos a las mujeres, ¿dónde, díganos, dónde? Mientras la encontramos, Castañón seguirá comportándose como un inhumano

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