INE, por el camino equivocado

En la historia reciente, dos mega marchas se realizaron en la Ciudad de México y replicada en las ciudades más importantes del país para defender al Instituto Nacional Electoral (INE), de las embestidas que le estaban propinando los poderes Ejecutivo y Judicial. En aquellas dos ocasiones, el 13 de noviembre de 2022 y el 26 de febrero de 2023, la ciudadanía respondió con creces. Fue un mensaje crucial al autoritarismo y al intento de sometimiento que se quería hacer de este organismo autónomo.

El cuestionamiento crucial es que los consejeros y toda la plantilla laboral del INE no podían darse esa vida de lujos al cobrar casi tres veces más que el presidente de la República, y eso contrasta con la “vida democrática” que debe prevalecer para todos en este México contemporáneo.

Pasaron los meses, y ante la salida de Lorenzo Córdova Vianello como presidente del INE, las cosas han cambiado tanto que hoy lo que tanto se había criticado vuelve a ser tema de conversación, pero, sobre todo, de que el instituto vuelve a estar en el ojo del huracán y da señales de que volverá a las andadas como lo hacía antes, cuando dependía de la Secretaría de Gobernación.

El caso del bono desorbitante que se autorizaron desde el Consejo General por 342 mil pesos netos, ya con sus descuentos ante el fisco, como recompensa a su trabajo “desgastante” que realizan en el INE por el proceso electoral 2024, es señal de que los funcionarios electorales o son gandallas o de plano no saben trabajar bajo presión.

Cualquiera que sea la razón, el Consejo General del INE ha dado la pauta de que, en todo el país, en las 32 “sucursales” donde opera el instituto que integran las Juntas Distritales, los representantes de los distritos -por región-, deberán autorizarse, si no montos equiparables, si cantidades que merezca el trabajo de los funcionarios electorales.

Quienes en el pasado tuvieron la dicha de trabajar para el entonces IFE, no sólo se ponían la camiseta sin exigir bonos y sólo como recompensa estaban sus viáticos que “aliviaban” el bolsillo. Son nuevos tiempos, donde el mensaje que envía el INE es que vuelven a aprovecharse de la bonanza que permite un ejercicio electoral.

Hoy no vemos a los diputados y diputadas subir a tribuna y “maldecir” a los consejeros que se hayan autorizado un bono por exceso de trabajo. No, hoy Guadalupe Taddei Zavala no es la misma que Lorenzo Córdova. En los hechos está claro que las diferencias afloran, reiteramos, a kilómetros.

Hoy, a diferencia del pasado, los nombramientos en el INE no corresponden al Consejo General, para que se autoricen ya no hace falta su voto, pues ahora, gracias a que una orden judicial, esa que tanto se critica, avaló que la presidenta del INE haya hecho los nombramientos dentro de la estructura orgánica, sin importar que quien ostente algún cargo, no cumpla con los perfiles idóneos.

Si bien la prestación o el bono adjudicado lo establece la ley electoral como una posibilidad, éste se había desterrado desde el 2009, cuando el pleno del IFE, el tan criticado órgano electoral del pasado, renunció a esta prerrogativa o prestación que contempla el Estatuto del Servicio Profesional Electoral Nacional y de la Rama Administrativa.

La prestación abarca a todo el personal del “Servicio Profesional Electoral y de la Rama Administrativa, e incluye a los titulares y encargados de despacho de las direcciones ejecutivas y unidades técnicas; a asesoras y asesores de consejeros electorales, a la encargada de despacho de la Secretaría Ejecutiva y a personal contratado bajo el régimen de honorarios”, y por lógica, debe aplicar a todas la Vocalías distritales.

El mensaje que dio la presidenta Taddei no es entendible, pues cuando tomó posesión se bajó el sueldo bruto de 262 mil 634 pesos (179 mil 951 pesos netos después de impuestos retenidos), a casi 121 mil pesos, lo mismo que gana el presidente de la República.

En todo caso, esta decisión que tomó el INE no contribuye en nada al esfuerzo ciudadano que exige mayor transparencia en el trabajo de todas las instituciones. De ahí que la manifestación que se realizará el 18 de febrero denominada “Marcha por la democracia”, para defender la reforma al sistema electoral y la iniciativa para la integración del Poder Judicial, pareciera que no tendría razón de ser si se empeñan en llevar la contraria, o lo que es lo mismo decir, el INE va por el camino equivocado.

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