Niega alcalde homologar bono salarial a policías; hay niveles
Después de ver el desarrollo de la sesión en el Cabildo de Tuxtla Gutiérrez, donde se hizo hincapié en homologar el salario de la policía adscrita al Ayuntamiento capitalino y donde la negativa a esta propuesta de la regidora Adriana Guillén Hernández fue argumentada por el alcalde Carlos Morales Vázquez como no idónea debido a que no todos arriesgan la vida.
Ahora se entiende porque la ciudad es de las más inseguras en todo el territorio chiapaneco y que junto con Tapachula, lideran la mala percepción de inseguridad para las familias o personas que transitan las calles de estas dos ciudades.
La negativa de un gobierno a apoyar a los que cuidan de los tuxtlecos es sinónimo de la poca altura de miras que posee un político que prefirió invertirle millones de pesos a una candidatura perdedora como lo fue el de Aquiles Espinosa García, su alfil que ya se creía el heredero de las transas que se aplicaron durante los últimos seis años en la administración pública de Tuxtla Gutiérrez.
El alcalde, que afortunadamente ya se va, tiene una corta mirada sobre lo que representa brindar seguridad a la población. Sí al presidente municipal le hubiesen asesorado que cuidar la integridad de hombre y mujeres de la capital era la mejor propuesta o proyecto de gobierno, entonces hoy en día no tuviera el voto de desconfianza de la ciudadanía.
A la gente lo que le interesa es tener garantizada su vida, su integridad física, y después de ello, si hay o no la suficiente obra o la aplicación de diversos programas sociales, no interesa tanto pues al final de cuentas ya se está acostumbrado a los malos gobiernos que sólo piensan en su beneficio personal.
Sí Carlos Morales cree que la ciudadanía cuenta con guardaespaldas que cuiden de su seguridad, fallará hasta el último día de su mandato, por no preocuparse de que la paz y la tranquilidad de un municipio es lo mejor que se puede brindar como gobierno.
Que diga que no es lo mismo la función de un agente municipal que se encuentra arriba de una patrulla, recorriendo las calles de la ciudad, que se expone a la posibilidad de encontrarse con malandrines con los que puede ver riesgo de enfrentamiento, a la de un policía que cuida de un museo, sí que es tener una corta mentalidad y de ahí que por eso se fomenta la corrupción, al carecerse de salarios justos, dignos.
Ojalá que nunca, en lo que todavía le quede de tiempo en su función de alcalde, a Morales Vázquez no se le presente ningún problema en algún museo, en alguna caseta de alguna institución, donde la vida de un vigilante municipal esté en peligro porque algunos delincuentes entraron a robar.
La regidora le propuso que el bono salarial se homologue a 3 mil pesos para toda la tropa, como ella le llamó, pero nomás no, dijo el presidente municipal, negándoles con ello una oportunidad de oro para las decenas de familias que dependen de un policía municipal.
Para aquellas familias que van al día, que apenas tienen para sobrevivir, mil 500 pesos más al salario del esposo o de la esposa que realiza esta función, son la gloria, saben a un gran respiro para aliviar imprevistos que nunca faltan.
Lo que no se escuchó fue que dijera que entre este sueldo que no autorizó el edil con lo que reciben los directores, subdirectores (diez mil pesos), coordinadores y comandantes (cinco mil pesos) hay una diferencia de 8 mil 500 pesos.
La importancia en las funciones de los policías la tiene muy marcada el alcalde, pues para él hay agentes que arriesgan su vida y otros la llevan relajada, como “el que vigila un museo”.
Luego de escuchar la propuesta, el Presidente Municipal, Carlos Morales, especificó que las responsabilidades de quienes trabajan en la mencionada dependencia son distintas. «Hay quienes han arriesgado la vida, mientras que otros realizan un trabajo más relajado.
Si así piensa y actúa el alcalde, no pues estamos jodidos. Que se chinguen, total, son unos policías que no tienen preparación, pareciera que es el mensaje que les manda el alcalde Carlos Morales Vázquez. Como dicen en el argot popular, está buena la patada en el trasero que les da a estos hombres y mujeres que por no arriesgar su vida no son merecedores al bono salarial de 3 mil pesos para cada uno, lo que en estricto apego a lo que se práctica en una familia “fifí”, hay niveles.










