‘Qué jodido está’
Bien dicen que lo que se ve no se juzga. No tuvo que pasar mucho tiempo para que la traición que Miguel Ángel Yunes Márquez hizo al PAN y al país, al unirse a Morena para votar a favor de la Reforma del Poder Judicial, fuera transparentada por el mismo personaje que junto con su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, se vendieron al mejor postor.
Por lo menos eso y muchas cosas más se registran en las redes sociales, ahora que Yunes Márquez hizo una “visita de cortesía” a la presidenta electa de la República, Claudia Sheinbaum, dizque para conocerla en persona y saludarla.
Yunes Márquez, el llamado “judas” que traicionó a más de un millón de electores que votaron por él en Veracruz, ni se inmuta cuando los reporteros de la fuente del Congreso le cuestionan duramente su posición de aliarse al partido en el poder.
Esa congruencia que los políticos muestran en cada una de sus acciones, dicen, la hacen por México, aun así, sea criticada por millones de mexicanos que se decepcionaron de la falta de palabra del ex panista hoy casi con la investidura de Morena.
El PAN con su dirigente Marko Cortés, aunque no se quiera reconocer, se ha equivocado tanto en la selección de sus candidatos y en meter las manos al fuego por muchos de ellos, que hoy el resultado ha sido de lo más amargo que la historia registra, debido a que, por su culpa, por no escoger a verdaderos militantes del blanquiazul, las traiciones de sus militantes han provocado que el partido esté a un paso del abismo si es que no recapacita y se reinventa.
Sin embargo, lo más grotesco que se ha escuchado en los últimos días es que el senador Yunes crea que los mexicanos se están chupando el dedo, pensando que sus acciones han sido de buena fe, sin engañar a nadie.
Si a la oposición no la recibió el presidente Andrés Manuel López Obrador en todo el sexenio, qué mente maquiavélica estaría pensando que el todavía senador panista haya sido aceptado ser invitado como cualquier mortal por la presidenta Sheinbaum para que éste le deseara éxito en su gobierno.
Fue una plática corta, pero productiva, dijo quien ha confesado que sí ha participado en varias reuniones convocadas por el partido Morena. Además, el senador panista Yunes Márquez negó que Claudia Sheinbaum lo invitara a sumarse a Morena.
“No, no, fui a platicar con ella, a desearle mucho éxito en su gobierno, estoy seguro que le irá muy bien y platicamos acerca de la reforma judicial. Fue una plática corta, pero creo que muy productiva”, explicó.
En Morena no quieren dar su brazo a torcer para reconocer que “compraron a la buena” a Yunes Márquez y a su señor padre, perdonándoles todas las averiguaciones previas que había en su contra, hasta los improperios que Yunes Linares le ha dedicado de manera especial al presidente AMLO y que hoy en día, a insistencia de los reporteros a este pasado reciente, se salga por la tangente y diga que ese no es el tema.
Sorprende la diligencia del propio Adán Augusto López, quien aceptó gustoso intervenir para solicitar una audiencia con la presidenta Claudia con el senador para hacerle efectivo su requerimiento de que quería conocer en persona a la próxima jefa de Estado.
Por este tipo de acontecimientos la política sigue siendo una decepción para la gente pensante, para todos aquellos que de una u otra forma la utilizan para alcanzar sus objetivos de “bienestar”, así sea a costa de la traición a la patria, según vociferó el propio Marko Cortés.
Cuando Yunes Márquez señala que no tiene aún la intención de incorporarse a la bancada de Morena, miente como los borrachos cuando le dicen a la esposa que “solo iba por una chela”. No pasará mucho tiempo para que vuelva a escupir hacia arriba y esté votando al lado del partido guinda y sus satélites PT y PVEM, la aprobación de la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional.
El sol no se puede tapar con un dedo y en este caso, el ya famoso senador del PAN que se portó como Judas con Jesús, por más que quiera desviar la atención, en cuestión de días tendrá una cómoda curul al lado del partido en el poder.
Suponemos que en este momento no tendrá apariciones públicas ni tendrá en mente pisar suelo veracruzano, pues no está exento de que lo linchen mediáticamente, le rechiflen y le recriminen su falta de palabra de hombre al traicionar a los panistas.
Si eso vale mantener el poder económico y su “libertad”, como dice el propio pueblo de Veracruz, ‘qué jodido está’.










