El reconocimiento a un buen gobierno, el de Rutilio Escandón
Es normal que cuando un gobierno está por concluir su gestión, surjan los advenedizos que buscan los reflectores con declaraciones inapropiadas. En esta recta final de la administración del gobernador Rutilio Escandón Cadenas se han leído informaciones de político de pacotilla que quieren espantar al muerto con sus bravuconadas, pero que, al mandatario, fiel a su costumbre, lo toma de quien viene el comentario.
Sin embargo, dijo al pueblo de Chiapas que su gobierno cumplió con la misión de dejar a Chiapas obras y acciones para el bienestar del pueblo. Frente a su equipo de trabajo, tras contabilizar 136 encuentros cada 15 días, fue tajante al decir que se cumplió al pie de la letra porque esa era la exigencia y el mandato de Chiapas, que estuvieran pendientes de cómo se administraba el recurso.
Y en ese aspecto hay que darle todo el mérito porque, a diferencias de otras administraciones que le precedieron, el manejo de los recursos fue tan eficiente que con el mismo presupuesto hizo obras a destajo, pago deudas históricas que se tenían con maestros, por ejemplo, y, además, llevó con pulcritud la liquidez de los pagos moratorios, herencia de Juan Sabines Guerrero, el ex gobernador que dejó hipotecado el estado desde el año 2006, cuando inició su administración de inventos.
Escandón Cadenas ha tenido varios eventos donde ha inaugurado las obras que se construyeron en su sexenio. La mayoría de gran valía para los que menos tienen, especialmente en el sector salud, donde ha habido, aunque les duelan a sus adversarios, un avance importante con la construcción de hospitales y la ministración de medicamentos.
Sin echarse porras, sólo consciente de lo que se hizo, sostuvo que este gobierno marcará un cambio trascendental en las generaciones que están, pero, sobre todo, en las que llegarán al estado”. Si algo tiene que destacar la Cuarta Transformación, a pesar de los días aciagos por la violencia que se ha desatado en algunas zonas de la entidad, es que la gestión de Rutilio representa una tarea difícil de superar por parte de la nueva administración que está a días de tomar posesión.
Lo que se rescata del último encuentro que el mandatario sostuvo con su gabinete legal y ampliado es la presentación de todas las obras y acciones que se emprendieron durante el sexenio.
Quizás por ello existe la molestia de algunos actores políticos oportunistas, pues aún tienen el resentimiento de cuando recibieron el golpe de que Escandón Cadenas sería el candidato impuesto por Andrés Manuel López Obrador, pero más encorajinados están de que esta designación arrasó en las urnas y demostró con trabajo que la decisión y el respaldo recibido por la Federación no fue equivocada.
En este contexto, parece que fue ayer cuando Rutilio ganaba la elección al frente de Morena, dejando en segundo lugar al partido Verde Ecologista de México, que había desbancado al PRI y que pensaba que estaba en condiciones de repetir el triunfo que había tenido con Manuel Velasco Coello.
La historia no se equivoca y ésta se refuerza y se mantiene cuando hay gobiernos que cumplen con su pueblo. Cierto es que el jefe del Ejecutivo no puede controlar a todos sus funcionarios, pues algunos se le salieron de control y tendrán que pagar el que se hayan ido por caminos llenos de espinas, pensando que al ser “mano larga” nunca los castigarían.
Ahí está el tema que arde con José Uriel Estrada Martínez, el ex titular de la Auditoría Superior del Estado que ha sido acusado de pedir exorbitantes cantidades de dinero a los alcaldes para que les cuadrara sus cuentas públicas, un penoso caso en el que también está embarrado el secretariado estatal de Seguridad Pública, Sergio Aguilar. En suma, dos personajes que ahora son sindicados con el dedo de ser unos estafadores, extorsionadores, unos ladrones de cuello blanco que se hicieron ricos con esta forma de operar utilizando las estructuras del gobierno.
En lo dicho, al mandatario no se le puede culpar directamente de estos malos funcionarios públicos, pues a él le toca asumir, quizás, que se equivocó al confiar en estos pillos, pero le queda la grandeza de que fue un gobierno transparente que hizo demás en obras públicas, infraestructura para escuelas, resarcir los daños al magisterio, asumiendo los costos políticos y económicos que le heredaron las administraciones pasadas.
¿Adónde se irá una vez que concluya su gestión? No se sabe, pese a que existe una invitación exprofeso que hiciera la presidenta de México, en el sentido de que Rutilio se incorporará a su gabinete, el mandatario ha sido respetuoso de que su prioridad será la de terminar de pie su gestión.
Es decir, no por estar pensando dónde lo colocará Claudia Sheinbaum descuide la conducción de este gobierno. A ocho días de que termine su gestión, los chiapanecos, en su mayoría, están seguros de que fue un gobierno que hizo mucho con poco, y vaya que así lo creemos.










