EDITORIAL
Ante la salida de la nueva caravana migrante en la zona del Soconusco, más aún en el contexto de las políticas antinmigrantes y la primera en la era Trump, este hecho pone más complicada la situación de México frente a su vecino del norte.
Lo peor, fue la detención del activista Luis Villagrán en días recientes, mientras estuvo junto a los migrantes que estaban varados en Tapachula realizando una protesta pacífica. Esto levantó molestias entre los defensores de los derechos humanos, los migrantes y demás activistas, señalando que dicha detención, la cual ya estaba en proceso desde finales de mayo, corresponde a una complacencia para con el gobierno de Estados Unidos, ya que esto de los aranceles y demás sanciones se lo están tomando en serio, y esto no es un juego
Por su parte periodistas y demás activistas, aparte de no tomarse a bien la noticia de la detención del activista, que la consideran un acto político y de intimidación de parte de autoridades migratorias, ya que Villagrán ha sido un crítico ferviente de las corruptelas que ahí se manejan, principalmente del INAMI y la COMAR, respectivamente. Además, han mencionado la gran influencia de una red de corrupción, misma que cobra las estancias a costos altísimos, violando los tratados y derechos humanos de personas en flujo migratorio
Por otro lado, la detención no parece una casualidad, ya que, a pocos días de anunciarse la salida de la caravana, se produce este hecho: dejando en una total indefensión a miles de migrantes y sus familias, quienes buscan el tan anhelado “Sueño americano”, pero dadas las turbulencias geopolíticas y la dirigencia de un hombre intolerante, ese viaje de por sí riesgoso, ahora es imposible en el mejor de los casos.
Hasta la redacción de este texto, la salida de esta caravana en tiempos de Trump persiste, a pesar de las complicaciones que se puedan presentar y del contexto político. Si bien, la detención del mencionado defensor caló en los migrantes, estos no detuvieron su paso.
Parte de las conjeturas de especialistas en el tema como periodistas y activista en redes sociales, es que esto es una venganza por parte de ciertos personajes involucrados en malos negocios con instancias migratorias, y el cual el propio activista no ha tenido reparos en señalarlos, lo que le ha valido represión y venganzas.
En las suposiciones, destacan el hecho de que ya existía una demanda u orden, pero esta apenas se ejecutó en días recientes, cuando una caravana migrante sale; peor aún, la movilización de los migrantes pone en una situación complicada a México, ya que parte de las negociones es mantener la frontera sur cerrada, de lo contrario el país presentará serios problemas comerciales.
Lo cierto es que, la detención fue arbitraria, ya que este durante la protesta pasada, no realizó actos vandálicos o generó situaciones en las que incitará al desorden social, simplemente quieren evitar mayores complicaciones con el tema migrante.
Por su parte el también activista, defensor y director de Pueblos Sin Frontera, Irineo Mujica, en una entrevista no escatimo en denunciar que la detención tan sólo es una medida para que las negociaciones con Trump puedan llevarse en paz; no obstante, destacó que las autoridades migratorias señaladas tomaron represalias, ya que este conocía de primera mano cómo se manejaban los actos de corrupción dentro de esas dependencias.
Entonces, queda claro que en México el activismo social es caro, no sólo por lo mal remunerado, sino por los riesgos que conlleva, sacrificios e incluso esta noble tarea se paga con la muerte.










