Editorial
¡los frentes de la gobernabilidad!
Si bien es cierto que lo que en estos momentos lo que más trae contra la pared al gobierno mexicano, es el coronavirus, existen otros frentes que también constituyen un serio problema para la gobernabilidad. Temas de los que están dependiendo la totalidad de los mexicanos.
La 4T se mantiene aferrada como si fuera la tabla de salvación en un mar embravecido, primero a los contagios y a las defunciones del coronavirus, y ahora a la vacunación.
Una vacunación que prácticamente para que se haga realidad. Primero requiere que llegue la cantidad que se necesita, algo más de 100 millones, y luego estar en condiciones de su dispersión.
Sin duda, con tantas historias que se cuentan en los últimos días, sobre los efectos que está produciendo, también, el sistema nacional de vacunación, habrá de enfrentar la resistencia y el rechazo total.
La campaña nacional de vacunación está vinculada en estos momentos con el proceso electoral del 2021, por eso el gobierno federal, Morena en el poder requiere que sea un hecho que el pueblo tenga acceso a la vacuna antes del mes de junio, para que con esto garantice votos.
La campaña de vacunación ya hizo olvidar al gobierno de la 4T, que tiene la obligación pendiente de entregar uniformes, equipos de protección, y medicamentos a los trabajadores de la salud, así como de dotar de medicamentos a los hospitales.
Lo más grave es que también ha olvidado que existen los otros frentes que garantizan la gobernabilidad como la economía, la alimentación, el empleo.
Ha olvidado que no solamente de vacunas y de política viven los mexicanos, que de atenderse podrían apoyar a mejorar el humor de los mexicanos. No es igual recibir las noticias del coronavirus de Hugo López Gatell en la televisión, con el estómago lleno y un empleo, que desesperados por el hambre y la falta de una ocupación digna.
Se requiere liberar la inversión pública, para que las regiones del país se reactiven económicamente.
Urge que la Guardia nacional se ocupe de sus tareas de inteligencia y de combate a la delincuencia, para que ya se no se sigan repitiendo historias como las de Guerrero, o los asesinatos de Celaya, Guanajuato.
Deben ocuparse en serio, las entidades y el gobierno federal, en atender los feminicidios, para frenar la violencia en contra de las mujeres.
Para el discurso de las mañanas sobre coronavirus, ya tiene el presidente de México al subsecretario de salud, Hugo López Gatell. Mientras él puede disponer del espacio y del tiempo para gobernar tendiendo los otros frentes, en serio.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, debe de dejar de abrir nuevos. frentes, como ahora lo viene haciendo con el tema de las Afores y el de los organismos autónomos.
No se trata de un pensamiento conservador o liberal, lo que se pide es que el país funcione, y se atiendan los otros frentes que desde luego son factores de gobernabilidad.
Los mexicanos quieren un gobierno que se crezca ante la pandemia, que se manifieste organizado, que no se dedique solamente a enterrar muertos o a cuidar enfermos, sino que escuche y atienda a los comerciantes, que trabaje por el futuro alimentario con los productores agrícolas, que apoye mediante la inversión pública la renovación económica regional.
Para los que se han atrevido a dar lectura a estas líneas editoriales, podemos preguntarles si ¿es mucho lo que algunos de los mexicanos están pidiendo de su presidente de la república y del gobierno de la 4T?
Es evidente que no, de lo que se trata es que no se abandonen los otros temas de la gobernabilidad, y dejar de abrir nuevos frentes por andar de promotor de millones de vacunas que todavía no llegan.
Al tiempo dejaremos la propuesta y la respuesta.










