Luis Roberto Martínez / Diario de Chiapas
Con el propósito de visibilizar la alfabetización como un pilar indispensable para el desarrollo, cada 8 de septiembre se conmemora su Día Internacional. La fecha subraya la necesidad urgente de garantizar que todas las personas dominen la lectura y la escritura, herramientas clave para fortalecer la educación, mejorar el empleo y fomentar la inclusión social.
En Chiapas, esta conmemoración pone de relieve uno de sus mayores retos estructurales: el analfabetismo. Según los datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi, en el estado vivían más de 3.7 millones de personas mayores de 15 años; de ellas, alrededor de 512 mil no sabían leer ni escribir un mensaje sencillo, frente a 3.2 millones que sí contaban con esta habilidad fundamental.
En términos porcentuales, el 86.22 por ciento de la población adulta en el estado sabía leer y escribir, frente a un 13.69 por ciento que vivía en situación de analfabetismo. Estas cifras ubican a Chiapas a la cabeza del rezago educativo nacional, superando por casi el triple la media del país, que en 2020 se situó en un 4.7 por ciento.
En la práctica, cerca de 14 de cada 100 personas de 15 años o más en la entidad no contaban con habilidades de lectoescritura en 2020, según los parámetros del Inegi. Sin embargo, la perspectiva histórica refleja una mejora: los Censos de Población muestran que la brecha se redujo del 22.9 al 13.7 por ciento entre los años 2000 y 2020. Si bien representa un avance de casi 10 puntos porcentuales, el nivel de analfabetismo sigue ubicando al estado en una posición crítica frente al resto del país.
El analfabetismo en el estado tiene un marcado rostro femenino. De las 512 mil 720 personas en esta condición en 2020, 322 mil 586 eran mujeres y 190 mil 134 hombres; es decir, las mujeres concentraban cerca del 63 por ciento del total, según el Centro de Información Estadística y Geográfica de Chiapas (CEIEG). Incluso, el diagnóstico del Programa Sectorial de Educación estatal eleva esa brecha hasta un 69.92 por ciento, confirmando que la falta de acceso a la lectoescritura afecta de manera desproporcionada a las chiapanecas.
A este panorama se suma el factor de la vulnerabilidad en las comunidades originarias. Según datos del Inegi, en 2020 la tasa de analfabetismo entre los hablantes de alguna lengua indígena en Chiapas alcanzaba el 25.2 por ciento, con 252 mil 824 personas que no sabían leer ni escribir, frente a 751 mil 566 que sí lo hacían. Ante esta realidad, los diagnósticos del Gobierno estatal identifican a los pueblos indígenas, junto con las mujeres y las personas con discapacidad, como los sectores históricamente más desaventajados frente al rezago educativo.
Por esta razón, el Día Internacional de la Alfabetización no es solo una fecha conmemorativa, sino un recordatorio urgente para examinar y combatir las brechas de desigualdad que aún impiden el acceso equitativo a la educación.
Para Chiapas, la evidencia estadística refleja una constante histórica: si bien las últimas décadas muestran avances significativos, el desafío estructural persiste. De acuerdo con el último censo oficial, más de medio millón de habitantes de 15 años o más aún permanecen marginados del acceso a la lectura y la escritura.










